Los festejos por la victoria de la Selección Argentina frente a Jordania, ocurridos el sábado por la noche, se tornaron caóticos en la ciudad de Córdoba, donde un grupo de manifestantes agredió a la Policía con botellas y otros objetos contundentes. Este episodio de violencia se produjo en el centro comercial Patio Olmos, donde alrededor de 3000 personas se congregaron para celebrar el triunfo del equipo nacional.
A medida que la celebración avanzaba, un grupo reducido de individuos comenzó a lanzar botellas de vidrio, hielo y otros elementos a los efectivos policiales que habían sido enviados al lugar tras recibir un aviso sobre el robo de celulares. La situación escaló rápidamente, resultando en la detención de dos hombres, una mujer y un adolescente, quienes fueron arrestados en medio del desorden. La intervención de la Policía fue el punto de ignición para los enfrentamientos, que dejaron a dos oficiales heridos.
Imágenes capturadas durante los incidentes muestran a un efectivo tendido en el suelo tras recibir un golpe que le causó un traumatismo de cráneo, mientras que otro oficial, un comisario inspector, fue lesionado por el menor detenido. Ambos fueron trasladados al Policlínico Policial para recibir atención médica, aunque hasta el momento no se ha informado sobre su estado de salud. Las grabaciones también exhiben el caos en el que los agresores lanzaban objetos al aire mientras los agentes intentaban asistir a sus compañeros heridos.
El Ministerio de Seguridad de Córdoba se pronunció sobre la situación, señalando que estos episodios de violencia no son aislados, ya que en celebraciones anteriores en la misma área se han registrado incidentes similares. El ministro de Seguridad, Juan Pablo Quinteros, enfatizó que la violencia no debe ser una justificación para los festejos, y que la Policía actuará con decisión frente a cualquier acto de disturbio. Estas declaraciones surgen en un contexto donde se había planeado un operativo preventivo ante la esperada concentración de hinchas.
La cartera de seguridad provincial ya se encuentra trabajando en un operativo especial para el próximo partido de la selección, que enfrentará a Cabo Verde, ante el temor de que puedan surgir nuevos episodios de violencia. Es importante recordar que este no es el primer incidente de magnitud que se registra en el marco de las celebraciones futbolísticas, ya que un acontecimiento similar tuvo lugar antes del partido contra Argelia en Kansas City, donde se produjeron enfrentamientos entre hinchas en una de las zonas más transitadas de Nueva York.
Además, los disturbios en Nueva York también exhibieron la tensión entre grupos de hinchas, con imágenes que mostraron corridas, empujones y agresiones en un ambiente donde incluso había menores presentes. La pelea, que involucró a simpatizantes de distintos países, se desató en una concentración que reunió a personas de diferentes nacionalidades con el objetivo de alentar a sus respectivos equipos. Estos incidentes subrayan la creciente preocupación sobre la seguridad en eventos deportivos y la necesidad de medidas más estrictas para garantizar la paz y la seguridad de los ciudadanos durante tales celebraciones.



