Más de 240 agentes de la Policía Nacional y la Guardia Civil participan este viernes de un operativo para trasladar a buena parte de los migrantes que permanecían en los asentamientos de las playas del Trampolín y Benítez hasta el recurso de acogida habilitado en el Puerto de Ceuta.
El dispositivo está coordinado por la Policía Nacional, con apoyo de la Guardia Civil y de unidades de seguridad ciudadana. El despliegue también incluye técnicos y agentes especializados en el uso de drones, que brindan apoyo aéreo durante el operativo.
La Policía Nacional destinó alrededor de 170 efectivos, principalmente integrantes de la Unidad de Intervención Policial (UIP), conocidos como antidisturbios. Su función es prevenir posibles avalanchas y garantizar que el acceso de los migrantes al Puerto de Ceuta se realice de manera ordenada. También participan agentes de otras unidades policiales.
La Guardia Civil, en tanto, interviene con unos 70 efectivos del Grupo de Reserva y Seguridad (GRS), especializado en tareas de mantenimiento del orden público, y de las Unidades de Seguridad Ciudadana (USECIC).



