El viernes pasado, un trágico accidente aéreo en Bolivia cobró la vida de al menos 15 personas, cuando un avión militar se estrelló al aterrizar en el aeropuerto de El Alto, cerca de La Paz. Según la Dirección Nacional de Bomberos, el siniestro ocurrió mientras la aeronave, un Hércules de la Fuerza Aérea Boliviana, transportaba dinero en efectivo desde Santa Cruz hacia la capital.

El coronel Pavel Tovar, encargado del cuerpo de bomberos, confirmó que los equipos de rescate siguen trabajando en la recuperación de los cuerpos, que se encuentran esparcidos en la zona del accidente. Inicialmente, se había reportado un saldo de 11 fallecidos, pero la cifra fue actualizada a entre 15 y 16 víctimas, mientras que al menos 28 personas resultaron heridas y recibieron atención médica en el lugar y en hospitales aledaños.

La situación se complicó aún más cuando transeúntes comenzaron a recolectar billetes que habían quedado esparcidos en el suelo, aunque las autoridades aclararon que el dinero no tenía valor legal y era propiedad del Banco Central de Bolivia. La recolección de estos billetes está tipificada como delito. La Fuerza Aérea Boliviana informó que se ha constituido una junta investigadora para esclarecer las causas del siniestro, que se vieron afectadas por condiciones climáticas adversas, como granizo y tormentas eléctricas.