La localidad de Ramos Mejía, situada en el partido de La Matanza, fue escenario de un violento enfrentamiento entre un agente de la Policía Bonaerense y dos delincuentes que intentaron perpetrar un robo. Este incidente, ocurrido en plena luz del día, no solo resalta la valentía del oficial involucrado, sino que también pone de manifiesto la problemática creciente de la inseguridad en la región. El policía, identificado como Diego Carlos Manuel Méndez, se encontraba en su vehículo particular cuando fue interceptado por los asaltantes, lo que desencadenó una serie de eventos que culminaron en la captura de uno de ellos, quien contaba con un amplio prontuario criminal.
El hecho tuvo lugar el pasado viernes, cuando el oficial Méndez circulaba por las calles Rosales y Fray Cayetano. En ese momento, dos individuos armados descendieron de un Peugeot 208 y se acercaron al vehículo del policía, exhibiendo un arma de fuego y amenazando con robarle no solo su auto, sino también otras pertenencias. En una reacción rápida y decidida, Méndez se identificó como miembro de la fuerza y desenfundó su pistola reglamentaria calibre 9 milímetros. Este acto de defensa personal dio inicio a un tiroteo en plena vía pública, generando alarma entre los transeúntes y residentes de la zona.
El intercambio de disparos fue intenso y se desarrolló en un área muy transitada, lo que aumentó el riesgo tanto para el policía como para los civiles que se encontraban en las cercanías. Uno de los delincuentes resultó herido y, tras intentar escapar, cayó a pocos metros del lugar. La rápida respuesta de las fuerzas de seguridad permitió la captura de Marcelo David González, un hombre de 41 años oriundo de El Palomar, quien presentaba una herida de bala en el tórax y un roce en el rostro. Esta intervención destaca la importancia de la presencia policial en la lucha contra el delito en las calles de Buenos Aires.
Durante la aprehensión, se incautó un arma de fuego Bersa calibre .380, que contaba con cinco municiones, en poder del detenido. Al revisar los antecedentes de la pistola, se descubrió que tenía un pedido de secuestro activo desde el 19 de junio de 2025, vinculado a una causa por robo en la Comisaría 3ª de San Martín. Asimismo, el vehículo utilizado por los delincuentes, un Peugeot 208, también figuraba como robado, con un pedido de secuestro activo desde el 6 de marzo de 2026 por parte de la Comisaría 2ª de Morón. La incautación de estos objetos se convierte en una pieza clave para la investigación en curso.
El caso ya se encuentra en manos de la Unidad Fiscal de Instrucción N°20 de La Matanza, que ha ordenado una serie de diligencias y pericias por parte de la Gendarmería Nacional Argentina, debido a la implicación de un oficial en el incidente. Según fuentes judiciales, no se han tomado medidas contra el policía Méndez, quien resultó ileso a pesar de la gravedad de la situación. Este aspecto es fundamental para resaltar la actuación en defensa propia de los agentes de seguridad en situaciones críticas como la vivida.
Uno de los elementos más preocupantes de este suceso es el perfil del detenido, Marcelo González, quien posee un extenso historial delictivo que abarca desde encubrimiento hasta homicidio. Sus antecedentes incluyen delitos como portación ilegal de arma de guerra y resistencia a la autoridad, lo que evidencia una trayectoria delictiva que se remonta a varios años atrás. Este contexto plantea interrogantes sobre la reinserción social de delincuentes con tales antecedentes y las políticas de seguridad pública que deberían implementarse para prevenir estos incidentes.


