Marius Borg Hoiby, el hijo de la princesa heredera de Noruega, Mette-Marit, se enfrenta a una dura acusación que incluye la solicitud de una pena de siete años y siete meses de prisión. La Fiscalía también ha pedido la incautación de varios dispositivos electrónicos, entre ellos tres iPhones y un MacBook, así como la suspensión de su licencia de conducir por un período de dos años. Estos pedidos surgen a raíz de un juicio en el que Hoiby está acusado de múltiples delitos graves, que abarcan desde agresiones sexuales hasta violencia física y amenazas.
Los cargos más serios que enfrenta el acusado incluyen cuatro violaciones y agresiones a una de sus exparejas, Nora Hakland. La Fiscalía ha instado a que se impongan medidas de protección para las víctimas, como una orden de restricción que le prohíbe acercarse a una de ellas durante dos años. Este proceso judicial ha estado en curso durante siete semanas, tiempo en el cual se han presentado una serie de acusaciones que suman un total de 40 delitos, siendo Hoiby considerado responsable de 39 de ellos según la solicitud presentada.
Durante el juicio, iniciado el 3 de febrero, también se han tratado casos de grabaciones no consensuadas de las partes íntimas de cuatro mujeres, así como amenazas a un hombre, acoso a la policía y diversas infracciones al código de tránsito. La Fiscalía ha enfatizado la necesidad de medidas adicionales para garantizar la seguridad física y emocional de las víctimas, lo que ha llevado a solicitar la retención de los dispositivos electrónicos vinculados a los delitos y la imposición de las órdenes de alejamiento pertinentes. Este caso ha captado la atención tanto en Noruega como a nivel internacional, no solo por la gravedad de las acusaciones, sino también por la relevancia del acusado en la familia real.



