Francisco Riquelme, de 35 años, se encuentra en la unidad penal de Marcos Paz y desde este lunes enfrenta un juicio en Rosario por su presunta responsabilidad al frente de una organización delictiva dedicada al narcomenudeo. Este grupo es considerado un brazo operativo del narcotraficante Esteban Lindor Alvarado y se le atribuyen al menos 16 homicidios entre 2021 y 2023, de los cuales seis son parte del presente debate judicial. La violencia generada por esta banda se ha manifestado a través de balaceras y extorsiones en los barrios Industrial, Ludueña y Empalme Graneros, en el marco de una intensa disputa territorial con la conocida banda Los Monos.
Riquelme está detenido desde agosto de 2020, tras ser acusado de asesinar a Mariana Ortigala, una testigo clave en el juicio contra Alvarado, quien sobrevivió a una feroz balacera. Desde su encarcelamiento, Riquelme ha supuesto la creación de una banda que busca recuperar territorios perdidos ante Los Monos en nombre de su líder, Esteban Alvarado, con quien mantiene una enemistad histórica. Las autoridades provinciales consideran que Riquelme ha aumentado su poder y capacidad operativa, involucrándose en actividades delictivas que incluyen la orden de ataques a escuelas y comisarías para manifestar su descontento por las condiciones carcelarias.
El tribunal, compuesto por los jueces Gustavo Pérez de Urrechu, Natalia Benvenuto y Jorge Rodríguez, ha implementado un protocolo de seguridad reforzado en el Centro de Justicia Penal, donde se desarrollará el juicio hasta al menos mayo. La investigación de esta supuesta asociación ilícita incluye a 26 individuos, de los cuales catorce ya enfrentan condenas. Además, se han sumado al juicio cuatro personas que, aunque no pertenecen a la organización, cometieron delitos en su beneficio. Los fiscales han anunciado que presentarán pruebas de once carpetas judiciales y mencionarán otros 27 delitos para proporcionar un contexto más amplio sobre la actividad criminal de la banda.



