Diego Pablo Simeone, entrenador del Atlético de Madrid, se refirió a la difícil semifinal contra el FC Barcelona y a la importancia del ingreso de Giménez, quien brindó estabilidad al equipo en un momento crítico. Aunque el Atlético logró clasificar a la final de la Copa del Rey Mapfre, programada para el 18 de abril en el Estadio La Cartuja de Sevilla, Simeone enfatizó que su mirada está puesta en el objetivo mayor: alzarse con el trofeo.

En una conferencia de prensa realizada en el Spotify Camp Nou, el DT argentino fue claro al responder si llegar a la final cambiaba la perspectiva de la temporada para el club: “No. No, seguro que no. Es solamente llegar a la final, un camino a lo que queremos”. Simeone evitó caer en el conformismo y dejó en claro que solo el título puede satisfacer sus ambiciones y las de la institución.

Al analizar el partido de ida en Madrid, donde su equipo logró una contundente victoria de 4-0, Simeone describió el primer tiempo como de alta intensidad. A pesar del resultado, expresó su descontento por no haber ampliado la ventaja, especialmente tras la expulsión de un jugador del Barcelona: “Me fui enojado porque pudimos haber hecho un gol más”. También elogió el desempeño del Barcelona, reconociendo su capacidad de juego y lamentando los goles recibidos en el segundo encuentro, que provinieron mayormente de situaciones a balón parado, un aspecto que consideró perjudicial para su equipo.