La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, alzó la voz este viernes al advertir sobre el incremento de la violencia en el país, que atribuye a la supuesta colaboración entre Estados Unidos y el Cártel de Sinaloa para la captura de Ismael 'El Mayo' Zambada, un líder histórico de la organización criminal. Según Sheinbaum, este tipo de acciones no solo generan enfrentamientos entre grupos rivales, sino que también desatan una serie de conflictos internos que complican aún más la ya compleja situación de seguridad en el país.
En su declaración, la mandataria enfatizó que la intervención de Estados Unidos en los asuntos internos de México, sin la debida comunicación con el Gobierno mexicano, es contraproducente. Sheinbaum sostiene que este tipo de maniobras promueven traiciones y divisiones al interior del cártel, lo que finalmente resulta en un aumento de la violencia en diversas regiones del país. "Es preferible que trabajemos en conjunto, respetando nuestra soberanía y en un marco de colaboración", subrayó.
La presidenta ha mantenido una postura firme en defensa de la soberanía mexicana y ha hecho hincapié en la necesidad de una cooperación equitativa entre ambas naciones. Esta insistencia se ha vuelto un tema recurrente en sus discursos, especialmente desde que se comenzaron a oír rumores sobre posibles intervenciones por parte de Washington para frenar la actividad de los cárteles de droga. En este sentido, Sheinbaum ha señalado que la seguridad y la justicia son cuestiones que deben ser tratadas sin distinción de partidos políticos, puesto que su impacto afecta a todos los ciudadanos por igual.
El arresto de 'El Mayo', que tuvo lugar el 25 de julio de 2024 en un aeropuerto de Santa Teresa, Nuevo México, ha generado un gran revuelo en México. La detención se produjo después de que Zambada llegó en un avión privado, acompañado por Joaquín Guzmán López, hijo de Joaquín 'El Chapo' Guzmán. Este último, según informes, había llegado a un acuerdo con las autoridades estadounidenses, lo que ha llevado a la Fiscalía a investigar las circunstancias que rodearon esta traición y la colaboración entre los diferentes actores involucrados.
Sheinbaum también ha señalado las contradicciones en las versiones sobre el arresto de Zambada, sugiriendo que la operación podría haber estado más orquestada de lo que se ha admitido públicamente. "No llegaron por azar", afirmó, al tiempo que mencionó las diferentes narrativas que circulan desde Washington, algunas de las cuales sostienen que tanto Zambada como su traidor llegaron a la frontera por casualidad. Esta falta de claridad ha generado desconfianza y ha alimentado el debate sobre la injerencia extranjera en asuntos de seguridad nacional.
La situación actual en México es compleja y delicada, con múltiples facciones luchando por el control del tráfico de drogas y otras actividades criminales. La declaración de Sheinbaum refleja no solo la preocupación por el aumento de la violencia, sino también la necesidad de una estrategia de seguridad que no dependa de la intervención extranjera. La presidenta ha dejado claro que el futuro de la seguridad en México debe ser manejado desde adentro, con soluciones que respeten la soberanía del país y busquen una colaboración genuina entre naciones.
En conclusión, el llamado de Claudia Sheinbaum a una mayor cooperación entre México y Estados Unidos es una invitación a repensar las dinámicas de seguridad en la región. La lucha contra el narcotráfico no puede ser solo un asunto bilateral, sino que debe involucrar a todos los actores relevantes en un marco de respeto y entendimiento mutuo. La violencia desatada por estas operaciones encubiertas resaltan la urgencia de un enfoque más integral y menos dependiente de acciones unilaterales que solo exacerban la situación.



