Las manifestaciones en Karachi, Pakistán, dejaron al menos seis personas fallecidas y varios heridos tras enfrentamientos con las fuerzas de seguridad. El incidente ocurrió frente al Consulado de Estados Unidos, donde un grupo de manifestantes intentó ingresar al complejo diplomático, desatando la intervención de la policía y los Rangers paquistaníes.
Según informó la médico forense Summaiya Syed, los cuerpos de las víctimas fueron trasladados al Hospital Civil de la ciudad, mientras que los heridos recibieron atención en el Centro Médico de Postgrado Jinnah. Los disturbios se desataron en respuesta a la muerte del ayatolá Alí Jamenei, líder iraní, quien perdió la vida en un ataque aéreo atribuido a EE.UU. e Israel. Este ataque, que dejó un saldo trágico y fue confirmado por las autoridades iraníes, ha provocado un periodo de luto oficial de 40 días en Irán.
La situación se tornó tensa cuando los manifestantes exigieron explicaciones sobre la muerte de Jamenei, que se produjo en su oficina durante un bombardeo dirigido a alterar la administración iraní. Las autoridades locales han intensificado las medidas de seguridad en Karachi tras los incidentes, buscando prevenir nuevos brotes de violencia en una ciudad con un historial de protestas tras eventos significativos en la región. La cifra de heridos y fallecidos podría variar conforme se avance en la investigación sobre los hechos ocurridos.



