La vicepresidenta de Filipinas, Sara Duterte, pagó este sábado una fianza de 360.000 pesos filipinos, equivalentes a casi 5.000 euros, ante un tribunal de Ciudad Quezón. La medida le permitió obtener la libertad provisional luego de que se emitiera una orden de arresto en su contra por presuntas amenazas contra el presidente Ferdinand Marcos Jr., la primera dama, Liza Araneta-Marcos, y el expresidente de la Cámara de Representantes, Martin Romuldez.

Duterte está acusada de haber formulado amenazas de muerte contra esas personas durante una conferencia de prensa realizada en noviembre de 2024. Según la acusación, en esa ocasión habría mencionado planes para asesinarlos si ella era asesinada. Durante la audiencia, la vicepresidenta negó los cargos y sostuvo que sus declaraciones fueron realizadas por motivos de seguridad y que habían sido sacadas de contexto.

“No me siento segura, de verdad que no me siento segura. No confío en el tribunal, no confío en la policía”, declaró ante periodistas y abogados. Duterte también afirmó que se siente insegura desde 2023 debido al “acoso” que, según dijo, sufre su familia por parte de las autoridades. “¿Quién responderá por esto si muero esta noche? ¿Quién será el responsable?”, expresó. Antes y durante su ingreso al edificio judicial, la vicepresidenta manifestó además su preocupación y señaló las armas de los agentes presentes.