En un operativo llevado a cabo por la Gendarmería Nacional en el barrio Puerta de Hierro, en La Matanza, se logró rescatar a un mono carayá, un mamífero silvestre que se encontraba enjaulado en una vivienda. Este hecho se originó a raíz de varias denuncias realizadas por vecinos preocupados por el bienestar del animal, lo que demuestra una creciente conciencia social sobre la protección de la fauna autóctona.
El rescate tuvo lugar el pasado 19 de marzo, cuando efectivos del Escuadrón de Seguridad Ciudadana Sur-Oeste acudieron a la casa señalada por los denunciantes. Al llegar al lugar, fueron atendidos por dos mujeres que, al ser interrogadas sobre la presencia del mono, confirmaron que efectivamente lo tenían y lo mostraron a los gendarmes. Al observarlo, los agentes verificaron que se trataba de un ejemplar de la especie Alouatta caraya, conocido comúnmente como mono carayá, que estaba recluido en una jaula en condiciones poco adecuadas.
Este tipo de primate se encuentra entre los mamíferos silvestres más comercializados a nivel nacional, aunque su hábitat natural son las selvas y bosques del noroeste argentino. La situación del mono carayá es alarmante, ya que, a pesar de ser un símbolo de la fauna autóctona, su población ha disminuido drásticamente debido a la pérdida de hábitat y la caza ilegal. Las autoridades ambientales han subrayado la importancia de conservar estas especies, que son esenciales para la biodiversidad de la región.
La intervención de la Gendarmería fue supervisada por el Juzgado Federal Nº 1 de Morón, que ordenó el traslado del mono a la Brigada de Control Ambiental de la Policía Federal. Finalmente, el animal fue llevado al Ecoparque Interactivo de Buenos Aires, donde se le brindará atención veterinaria y un entorno adecuado para su recuperación. Este procedimiento se enmarca dentro de la Ley 22.421 de Conservación de la Fauna, que busca proteger a las especies en peligro de extinción y sancionar a quienes infrinjan las normativas vigentes.
Este no es un hecho aislado. Recientemente, el 21 de febrero, un operativo similar permitió el rescate de un mono caí (Sapajus apella) que estaba siendo transportado de manera ilegal en la Ciudad de Buenos Aires. En esa ocasión, la Policía Federal detuvo a una mujer paraguaya que intentaba trasladar al animal en una caja cerca de la estación de tren San Martín. Este caso también fue denunciado al Departamento de Delitos Ambientales, resaltando la importancia de la vigilancia y el control en la protección de la fauna.
El estado crítico de estas especies, que se encuentran en peligro de extinción, es un tema que debe preocuparnos a todos. La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) ha clasificado a los monos carayá como una especie en peligro debido a la disminución de su población, que supera el 50% en las últimas décadas. La deforestación, la caza y el tráfico de animales son las principales amenazas que enfrentan, lo que resalta la necesidad urgente de adoptar medidas de conservación efectivas y fomentar una mayor conciencia ambiental en la sociedad.



