La investigación del homicidio de Margarita Iris Gutiérrez, quien fuera docente y concejal en Junín, ha tomado un giro significativo con la decisión de la justicia de dictar prisión preventiva para su hijo mayor, David Enrique Demaldé Gutiérrez. Esta medida se fundamenta en una serie de evidencias recolectadas que, según el Ministerio Público Fiscal, lo vinculan directamente con el crimen que ha conmocionado a la comunidad.

La fiscalía, bajo la dirección de Mariano Carbajal, presentó un conjunto de elementos que han sido considerados contundentes en la formulación de la acusación. Entre las pruebas más relevantes se encuentran los resultados de análisis de ADN realizados en la vivienda de la víctima, así como el historial de conflictos familiares entre madre e hijo. Además, las inconsistencias en el relato inicial sobre un posible robo han llevado a los investigadores a considerar un móvil más oscuro, centrado en un homicidio agravado por la relación entre ambos.

El cuerpo de Gutiérrez fue encontrado en una galería interna de su hogar, con graves quemaduras en el torso y la cabeza. La escena del crimen evidenció signos de violencia anteriores al incendio, lo que ha alimentado la sospecha de que se trató de un ataque premeditado. La intervención inicial de la policía fue motivada por el alerta de un vecino que notó la puerta de la casa abierta durante un período prolongado, lo que llevó a los agentes a descubrir el macabro hallazgo.

Desde el comienzo, se descartó la posibilidad de un accidente doméstico y se empezó a explorar la hipótesis de un homicidio. A pesar de que inicialmente se consideró la opción de un robo, la investigación se ha desviado hacia el análisis del vínculo familiar, con un enfoque particular en la relación conflictiva entre David y su madre. Los antecedentes de violencia y el distanciamiento entre ellos han sido factores determinantes en esta línea de investigación.

En el transcurso de la pesquisa, se sometió a los tres hijos de Gutiérrez a pruebas de ADN, aunque la atención se centró en David, quien había tenido conflictos previos con su madre. La fiscalía también ha tenido en cuenta informes que sugieren problemas de adicción a las drogas por parte del acusado, lo que podría haber influido en la dinámica de la relación familiar. Este contexto ha sido crucial para entender las circunstancias que rodean el trágico suceso.

La decisión de imponer la prisión preventiva se vio fortalecida por la falta de evidencias que apoyaran la teoría del robo. En cambio, los peritos han concluido que el intento de incinerar el cuerpo de Gutiérrez podría haber sido un intento deliberado de destruir pruebas y dificultar la investigación. La instrucción del caso ha sido asignada a los fiscales Facundo Garnica y Carlos Alberto Giuliani, quienes continuarán con la recopilación de información y testimonios para avanzar en el proceso judicial.

El objetivo de la medida cautelar es asegurar que el proceso judicial no se vea interrumpido y evitar el riesgo de fuga o entorpecimiento por parte del acusado. La fiscalía ha enfatizado la necesidad de un análisis exhaustivo de los informes forenses y de la reconstrucción de la escena del crimen como parte fundamental de la investigación. A medida que avanza el proceso, se espera que se revelen más detalles sobre las circunstancias que llevaron a esta trágica pérdida, lo que ha dejado una marca indeleble en la comunidad de Junín.