Un día para recordar y atesorar fue el que vivieron Patricia Pardo y Christian Gálvez este miércoles en Roma, donde tuvieron la oportunidad de ser recibidos por el Papa León XIV. Este encuentro se produce en el contexto de la inminente visita del sumo pontífice a España, donde la pareja de presentadores asumirá el rol de maestros de ceremonias en un importante evento que se llevará a cabo el 8 de junio en el estadio Santiago Bernabéu. Se espera que alrededor de 80.000 personas asistan a este multitudinario acto que contará con actuaciones de destacados artistas como David Bustamante, Diana Navarro y Daniel Diges.
La emoción y la devoción fueron palpables durante la transmisión en directo del programa que conduce Pardo, 'Vamos a ver'. En este espacio, la pareja compartió sus impresiones sobre el encuentro con el líder de la Iglesia Católica. Patricia recordó su experiencia anterior en la proclamación del Papa, un evento que había generado un gran entusiasmo, similar al que experimentaron esa mañana. Sin embargo, esta ocasión fue aún más especial para ella, ya que tuvo la compañía de su esposo, Christian, quien también se mostró visiblemente emocionado.
Christian Gálvez, en un momento de la transmisión, narró una anécdota conmovedora que reflejó la humanidad del Papa. Relató cómo, durante el encuentro, una persona se cayó frente al trono de León XIV y, en un gesto inesperado, fue el propio Pontífice quien se levantó para ofrecer ayuda. Este acto de bondad dejó una huella profunda en los presentadores, quienes destacaron la cercanía del Papa con su comunidad.
Durante el encuentro, el Papa bendijo un rosario que le obsequió a la pareja, el cual lleva el escudo papal y el lema 'todos somos uno en Cristo'. Patricia, visiblemente emocionada, se comprometió a llevar este objeto sagrado al plató para compartirlo con su hijo, Luca. La pareja se separó de su pequeño por primera vez debido a este evento tan significativo, lo que incrementó la carga emocional del momento, especialmente para la presentadora.
Patricia compartió su angustia por la ausencia de su hijo, quien tiene apenas dos años y medio. Admitió que fue difícil pasar la primera noche lejos de él, aunque se encontraba en compañía de familiares. La presentadora expresó cuánto extrañaba a su bebé y su deseo de regresar a casa para abrazarlo nuevamente. Esta emoción palpable añadió otra capa de significado al ya memorable encuentro con el Papa.
Con la vista puesta en el evento del Bernabéu, la pareja se mostró entusiasmada pero también nerviosa ante la responsabilidad que tienen por delante. Aseguraron que están ensayando en casa, con la esperanza de que todo salga como está previsto. Expresaron su gratitud y humildad por la oportunidad de participar en un momento tan importante, y reafirmaron su compromiso de vivir el evento con toda la emoción y dedicación posible. Patricia y Christian cerraron su intervención reconociendo que, aunque el encuentro con el Papa fue mágico y enriquecedor, la verdadera felicidad radica en su familia y en el deseo de volver a casa.



