En un contundente operativo realizado en la villa 21-24, ubicada en el barrio de Barracas, la Policía de la Ciudad llevó a cabo cinco allanamientos que resultaron en la detención de dos individuos y el secuestro de una considerable cantidad de elementos relevantes para una investigación sobre trata de personas. Este accionar policial marca un hito en la lucha contra este delito en la zona, donde la problemática social ha sido un tema recurrente y de preocupación para las autoridades y la comunidad.
La operación fue liderada por la División Trata de Personas, que forma parte del Departamento de Delitos contra las Personas, y se llevó a cabo bajo la supervisión del Juzgado Nacional en lo Penal de Rogatorias. La acción fue impulsada por la Justicia de la provincia de Buenos Aires y muestra la colaboración interjurisdiccional necesaria para abordar un problema tan complejo y sensible como la trata de personas. Este tipo de delitos, que afectan principalmente a las poblaciones más vulnerables, requieren de un enfoque coordinado y multifacético para su erradicación.
Los allanamientos se realizaron de manera simultánea en diferentes puntos del asentamiento, y los resultados fueron considerados positivos por los investigadores. En uno de los domicilios, situado en la avenida Iriarte al 3800, se encontró un local que operaba bajo el nombre “Dulce Capricho”. Durante el operativo, una mujer que se encontraba al frente del lugar fue detenida, lo que sugiere la posibilidad de que el establecimiento estuviese involucrado en actividades ilícitas relacionadas con la explotación de personas.
Durante la requisa en este primer objetivo, se lograron incautar numerosos dispositivos electrónicos, incluyendo ocho teléfonos celulares, tablets y cuadernos con anotaciones que podrían ser clave para comprender la estructura y funcionamiento de la red delictiva. Esta información es vital para avanzar en la investigación y desmantelar completamente las operaciones de trata en la región, que han sido históricamente difíciles de erradicar debido a su naturaleza clandestina y a la falta de colaboración de las víctimas.
Un segundo allanamiento tuvo lugar en la manzana 22, donde los agentes descubrieron doce teléfonos celulares, varias computadoras portátiles y documentos relacionados con la investigación. Es importante destacar que en el momento del procedimiento, los ocupantes de esta vivienda no se encontraban en el lugar, lo que complica la obtención de información inmediata sobre las actividades realizadas allí. Sin embargo, el hallazgo de documentos puede proporcionar pistas cruciales para identificar a otros involucrados en la red de trata.
Además, en otros dos procedimientos realizados también en la manzana 22, se incautaron más teléfonos celulares y se produjo la detención de un hombre en una de las viviendas. En este caso, los efectivos encontraron tres armas de fuego, incluyendo dos revólveres calibre .38 y una pistola calibre 7.65, lo que dio lugar a la apertura de una causa paralela por tenencia ilegal de armas. Este descubrimiento pone en evidencia un posible vínculo entre la trata de personas y otros delitos, como la posesión de armas, lo que agrava aún más la situación en el barrio.
Por último, en un quinto domicilio ubicado en la manzana 21, se incautaron más de 500 mil pesos en efectivo, teléfonos celulares y documentación que podría resultar de interés en el contexto de la investigación. Los dos detenidos, ambos mayores de edad, fueron trasladados y puestos a disposición de la Policía bonaerense, mientras que el caso fue derivado al Juzgado de Garantías N° 1 del Departamento Judicial Avellaneda-Lanús. La investigación continúa, con el objetivo de desentrañar la magnitud de esta red delictiva y llevar ante la justicia a todos los responsables.



