Un nuevo informe de la ONU revela la alarmante situación de miles de personas que son engañadas para trabajar en estafas online, con muchas de estas operaciones ubicadas en el sudeste asiático. Las víctimas, que viven en condiciones inhumanas, sufren múltiples abusos, tales como torturas, explotación sexual y privaciones severas.
El alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, Volker Türk, calificó la lista de abusos como "abrumadora y desgarradora", subrayando que las víctimas a menudo enfrentan estigmatización y revictimización. El informe recoge testimonios de personas atrapadas en estos esquemas fraudulentos entre 2021 y 2025, en lugares como Camboya, Laos, y Filipinas, aunque también se han identificado operaciones en países de África y América.
Según los relatos, las personas son atraídas a estos centros con falsas promesas laborales y luego forzadas a cometer fraudes en línea, incluyendo suplantaciones de identidad y estafas románticas. Las condiciones de trabajo son brutales, con castigos severos para aquellos que no cumplen con las cuotas establecidas. Muchas víctimas han perdido la vida intentando escapar, y las fuerzas de seguridad, en algunos casos, están implicadas en estos abusos, lo que complica aún más la lucha contra este tipo de crimen.



