La ciudad de Niza ha iniciado un ciclo de tres días de conmemoraciones con motivo del décimo aniversario del atentado yihadista que tuvo lugar el 14 de julio de 2016. Este trágico evento se produjo cuando un camión arrolló a una multitud que celebraba la Fiesta Nacional de Francia, resultando en la muerte de 86 personas de diversas nacionalidades y dejando más de 400 heridos. Este doloroso recuerdo ha llevado a la comunidad a unirse en homenaje a las víctimas, reafirmando su compromiso de no olvidar lo sucedido y de rendir tributo a aquellos que perdieron la vida de manera tan violenta.
El primer acto conmemorativo se llevó a cabo el domingo con una marcha silenciosa que reunió a cerca de mil personas, entre las que se encontraban familiares de las víctimas y sobrevivientes. Bajo el lema "Debemos estar ahí por aquellos que ya no están aquí", los participantes se vistieron mayoritariamente de blanco y portaron rosas del mismo color en señal de paz y recuerdo. El recorrido comenzó frente al Hospital Infantil Lenval, el punto donde el camión inició su devastador trayecto. Esta elección del lugar simboliza no solo el inicio de la tragedia, sino también el sufrimiento de todos los afectados y el compromiso de la comunidad por sanar sus heridas.
La marcha se desarrolló a lo largo del emblemático Paseo de los Ingleses, que fue cerrado al tráfico para garantizar la seguridad de los asistentes. Al llegar a 'El Ángel de la Bahía', una escultura erigida en el sitio donde finalmente el vehículo fue detenido y su conductor abatido por la policía, los participantes realizaron una pausa para rendir homenaje a las víctimas. En este simbólico lugar, muchos de los asistentes depositaron coronas de flores, reviviendo la memoria de aquellos que perdieron la vida en un acto de barbarie que dejó una marca indeleble en la historia reciente de Francia.
Las actividades conmemorativas continuarán durante la jornada del lunes con una ceremonia interreligiosa, donde se espera que líderes de diferentes confesiones se unan para orar en memoria de las víctimas. El martes, coincidiendo con el aniversario del atentado y la celebración de la Fiesta Nacional francesa, se llevará a cabo un homenaje oficial presidido por el presidente Emmanuel Macron. Uno de los momentos más significativos de esta ceremonia será el encendido de 86 haces de luz a las 22.34 horas, la misma hora en la que comenzó el ataque hace diez años, representando a cada una de las víctimas que fueron asesinadas.
En un contexto de reflexión y recuerdo, el alcalde de Niza, Éric Ciotti, ha solicitado a la FIFA y a la Federación Francesa de Fútbol que se guarde un minuto de silencio antes del partido de semifinal del Mundial entre Francia y España, que coincide con la fecha del atentado. En sus declaraciones a la televisión BMF TV, Ciotti expresó su deseo de que este evento deportivo sirva también como un reconocimiento hacia las víctimas y una muestra de solidaridad de toda Francia hacia el dolor que aún persiste en la comunidad.
Por otro lado, el alcalde también se refirió a la reciente detención del hermano del autor del atentado, quien fue arrestado en Niza por ocupar una vivienda de manera ilegal y amenazar a su propietario. Este individuo, de nacionalidad tunecina y en situación irregular, ha planteado preocupaciones sobre la seguridad y el control migratorio en Francia. Ciotti afirmó que ha solicitado su expulsión del país, señalando que este caso evidencia las falencias en el sistema de seguridad y migratorio francés, al permitir que un familiar directo de un terrorista permanezca en el país sin ser detectado. Este incidente ha reabierto el debate sobre la seguridad en Francia y la necesidad de mejorar los mecanismos de control para prevenir que situaciones similares se repitan.



