Tegucigalpa, 8 de marzo (Redacción Medios Digitales).— Este domingo, cientos de mujeres tomaron las calles de Tegucigalpa para visibilizar la alarmante violencia machista que persiste en Honduras, un país que en lo que va del año ya ha registrado cerca de 40 feminicidios. La manifestación coincidió con el Día Internacional de la Mujer, y tuvo como propósito exigir justicia en casos emblemáticos, como el de la reconocida ambientalista Berta Cáceres.

Wendy Cruz, activista de la organización Vía Campesina, expresó la necesidad urgente de abordar los problemas que enfrentan las mujeres en Honduras. "La violencia se incrementa día tras día, y estamos viendo un ciclo de impunidad que afecta a víctimas de feminicidios y violencia doméstica", destacó Cruz. Además, subrayó que, lamentablemente, en el país desaparece casi una mujer cada día, con las adolescentes siendo las principales afectadas por la trata de personas.

La hija de Berta Cáceres, Bertha Zúñiga, se unió a la protesta y exigió justicia por el asesinato de su madre, ocurrido el 2 de marzo de 2016. Aseguró que el sistema judicial ha fallado en ofrecer respuestas adecuadas y que persiste una deuda con su familia y con todas las mujeres líderes que enfrentan violencia. Las manifestantes también reclamaron por la precariedad laboral y la falta de reconocimiento del trabajo de cuidados, enfatizando que sin este trabajo no se sostienen las economías ni las familias.

Las mujeres de Honduras continúan su lucha por el reconocimiento de su labor y la eliminación de la brecha salarial, en un contexto donde la dependencia económica y la exclusión en el acceso a recursos agravan su situación, especialmente en áreas rurales. "Necesitamos que se valore el trabajo doméstico que realizan las mujeres, ya que es fundamental para la vida y el desarrollo de nuestras comunidades", concluyó Cruz.