Una mujer de 30 años, identificada como Victoria Ashton Johnson, ha sido acusada por las autoridades del condado de Polk, Florida, tras un trágico accidente en el que un niño de ocho años perdió la vida.
En su primera comparecencia judicial, realizada por videoconferencia, la acusada sorprendió a todos al reírse y desmentir los cargos en su contra, lo que ha generado cuestionamientos sobre su actitud y las posibles consecuencias legales. El accidente ocurrió cuando el menor cruzaba la calle junto a otro niño cerca de la iglesia Faith Baptist, en Winter Haven, según informes.
El juez estableció una fianza de 100.000 dólares para los principales cargos, aunque también ordenó su arresto sin derecho a fianza debido a una violación de su libertad condicional por un caso anterior de conducción bajo los efectos del alcohol. La situación se complicó aún más cuando Johnson admitió haber consumido metanfetamina y conducir sin licencia válida en el momento del incidente. Tras el atropello, el niño más pequeño falleció y el otro resultó gravemente herido, lo que mantiene a la comunidad consternada y en estado de shock.



