Un subintendente de la Policía colombiana murió tras resultar herido en un ataque con explosivos contra la subestación policial de San Roque, en Curumaní, departamento de Cesar. El hecho ocurrió durante la madrugada y, según la información difundida por la Gobernación del Cesar, habría sido perpetrado mediante drones cargados con explosivos.

La víctima fue identificada como Rodelo Canchila, quien falleció a causa de las heridas sufridas durante la explosión. Hasta el momento, la investigación no determinó quiénes fueron los responsables del ataque. Las autoridades, sin embargo, señalaron al Ejército de Liberación Nacional como responsable de un coche bomba que la semana pasada dejó diez heridos en una comisaría del departamento de Cauca.

El presidente Abelardo De la Espriella condenó el atentado contra la instalación policial y aseguró que los responsables serán perseguidos por la Justicia. “Este crimen no quedará impune. Los responsables serán encontrados y enfrentarán todo el peso de la ley. Cada ataque contra nuestros hombres de la Fuerza Pública fortalece aún más nuestra determinación de derrotar al terrorismo y devolverles la tranquilidad a los colombianos”, expresó en redes sociales.

El mandatario también repudió otro episodio registrado durante las últimas horas: la destrucción de la infraestructura del peaje de Mondomo, en el sur del país. La obra se encontraba en la etapa final de construcción sobre la vía Panamericana, en el tramo que conecta Cali con Popayán. No se informó sobre personas heridas por este hecho.