El crimen organizado en el conurbano bonaerense continúa generando preocupación entre los ciudadanos, y un reciente episodio en Tres de Febrero ha puesto de manifiesto la creciente audacia de los delincuentes. El pasado viernes, un hombre de 34 años fue víctima de un violento asalto a mano armada mientras se trasladaba en su motocicleta junto a su pareja. Los delincuentes, dos motochorros, no solo le robaron una significativa suma de dinero, sino que también utilizaron sus tarjetas de crédito para realizar compras en un local de comidas rápidas y un supermercado, lo que refleja una alarmante tendencia en el comportamiento delictivo.

El ataque se produjo en el cruce de las calles Moyano y General Urquiza, en un horario en el que numerosas familias se encontraban en la zona debido a la salida de los colegios. La víctima relató que, tras cruzar la barrera del ferrocarril San Martín y girar hacia Moyano, se percató de la presencia de una motocicleta azul con dos hombres a bordo, quienes, en cuestión de segundos, se convirtieron en sus agresores. Según su descripción, uno de los delincuentes tenía una contextura robusta y el otro, de menor estatura y contextura delgada, portaba un arma de fuego que utilizó para amenazarlo.

"Bajate, mira que no es joda, te voy a romper el pecho", fue la advertencia que le hicieron los asaltantes al obligarlo a descender de su motocicleta. A pesar de la intimidación, la víctima intentó mantener la calma y le ofreció entregar todo lo que tenía, mientras su pareja se arrojaba de la moto y se lastimaba en el proceso. Sin embargo, los delincuentes continuaron con su amenaza, disparando dos veces al aire para reforzar su poder sobre la situación.

Una vez que lograron despojarlo de su motocicleta, los asaltantes se apoderaron de un morral que contenía un celular, documentos personales, varias tarjetas de crédito y, lo más alarmante, 12 millones de pesos en efectivo. La audacia de estos criminales es particularmente preocupante, ya que no solo cometieron el robo en plena calle, sino que luego utilizaron los datos obtenidos para realizar compras que ascendieron a casi un millón de pesos.

Posteriormente, la víctima se dirigió a la Comisaría de Tres de Febrero para presentar la denuncia y pudo proporcionar información relevante, incluyendo la existencia de cámaras de seguridad en su domicilio que podrían haber registrado el suceso. La policía local ha comenzado a analizar las grabaciones para intentar identificar a los culpables y esclarecer el hecho, aunque la delincuencia en la zona ha generado un clima de miedo e incertidumbre entre los vecinos.

El caso de este hombre no es un hecho aislado, dado que los motochorros han incrementado sus actividades delictivas en las últimas semanas en varias localidades del conurbano. Este tipo de robos no solo afecta a las víctimas directas, sino que también impacta en la percepción de seguridad de la comunidad, que se siente cada vez más vulnerable ante la falta de medidas efectivas para combatir esta problemática.

La amenaza de los motochorros ha llevado a muchos ciudadanos a replantearse su rutina diaria y a tomar precauciones adicionales al desplazarse, especialmente en horarios y lugares de alta concurrencia. En este contexto, es imperativo que las autoridades intensifiquen sus esfuerzos para combatir este tipo de delitos y garantizar la seguridad de los ciudadanos, quienes merecen transitar sin temor por las calles de su propia ciudad.