Más de 100 colonos israelíes atacaron durante la noche del lunes la aldea palestina de Jalud, en el norte de Cisjordania, donde incendiaron vehículos, viviendas y otras propiedades. El episodio ocurrió mientras se coordinaba el regreso de una familia palestina a su casa, de la que había sido obligada a retirarse tras varios incidentes de violencia de carácter nacionalista en su contra.

Según informó este martes un portavoz militar israelí, fuerzas de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) y de la Guardia Fronteriza se desplegaron en la zona para dispersar a los atacantes y proteger a los residentes de la localidad. La operación se desarrolló en paralelo a las gestiones para que la familia pudiera volver a su vivienda.

El Ejército israelí señaló que los colonos bloquearon carreteras, quemaron neumáticos y arrojaron piedras contra las fuerzas de seguridad que se trasladaron al lugar para contener los disturbios. También indicó que durante los incidentes fueron incendiados edificios palestinos, vehículos y otros bienes en la aldea.

La familia finalmente no pudo completar el regreso a su casa debido a la violencia, de acuerdo con el comunicado militar. Las FDI no informaron un balance de víctimas ni precisaron la magnitud de los daños ocasionados contra los residentes palestinos de Jalud.