Los obispos de la Subcomisión para las Migraciones y la Movilidad Humana de la Conferencia Episcopal Española (CEE) afirmaron que cada niño migrante “merece toda la atención, toda la protección y todo el respeto”. El mensaje fue difundido este viernes con motivo de la 112 Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado.
“Cuando miramos a un niño migrante y lo reconocemos como alguien único, con sueños y capacidades, cambia nuestra forma de relacionarnos con él. Deja de ser un problema que gestionar para convertirse en una persona que acoger y con la que encontrarse”, sostuvieron los prelados.
En el documento, los obispos remarcaron que “una sola vida tiene un valor infinito” y que cada menor migrante carga con una historia, miedos, esperanzas y heridas que requieren atención. También señalaron que, en un contexto donde los movimientos migratorios suelen analizarse a partir de cifras, porcentajes o discursos políticos, el lema de la jornada —“Incluso uno solo de estos pequeños”— propone mirar más allá de las estadísticas.
Los representantes de la Iglesia católica española advirtieron que algunos menores emprenden viajes peligrosos y quedan expuestos a redes de trata, explotación y violencia. A su vez, indicaron que otros llegan a destinos donde enfrentan barreras legales, sociales e ideológicas que dificultan su integración.
Ante esta situación, exigieron en el ámbito institucional políticas que garanticen la protección, la defensa y la integración de los niños migrantes.



