El Gobierno de Libia solicitó formalmente este domingo la asistencia del Tribunal Penal Internacional (TPI) para investigar los ataques perpetrados hace poco más de un mes contra instalaciones eléctricas estratégicas de Trípoli y la ciudad de Zauía, informó el Consejo Presidencial libio.
La petición contempla el aporte de apoyo técnico, jurídico y judicial para respaldar las investigaciones que llevan adelante las autoridades nacionales. Según el comunicado, la intervención del tribunal también permitiría compartir la carga del proceso, esclarecer las circunstancias de los ataques e identificar a los responsables.
Las pesquisas preliminares realizadas por organismos libios sostienen que los hechos podrían formar parte de un plan de mayor alcance contra infraestructuras civiles esenciales, entre ellas depósitos de combustible y centrales eléctricas. De acuerdo con las autoridades, esas acciones pusieron en grave riesgo a la población.
El Consejo Presidencial afirmó además que las fuerzas de seguridad y otras instituciones estatales lograron impedir o demorar nuevas operaciones destinadas a desestabilizar el país durante las últimas semanas. Una evaluación jurídica oficial citada en el comunicado señaló que los sabotajes podrían ser considerados “como crímenes de lesa humanidad o genocidio”.
La solicitud fue presentada luego de que el Gobierno libio reconocido internacionalmente anunciara el desmantelamiento de una red acusada de atacar con drones infraestructuras energéticas en Trípoli y Zauía.



