Han pasado dos meses y nueve días desde el descubrimiento del cuerpo sin vida de Bernabé Navarro, un hombre de 82 años, en una zona rural de Colonia San Antonio, en la provincia del Chaco. Inicialmente, la investigación se centró en la posibilidad de un homicidio, lo que llevó a la detención de dos individuos. Sin embargo, los resultados de la autopsia han cambiado radicalmente el rumbo del caso, al confirmar que la causa de la muerte fue natural y no violenta.
El fiscal Sergio Ríos, a cargo de la Fiscalía de Investigación Penal N° 3 de Villa Ángela, anunció que la teoría de un homicidio en el contexto de un robo fue completamente desestimada. Esto fue posible gracias a los informes del Instituto de Medicina y Ciencias Forenses del Poder Judicial de Chaco, que señalaron la ausencia de lesiones en el cuerpo de Navarro. Con esta información, la justicia ha liberado a los dos detenidos, de 21 y 35 años, quienes habían sido acusados de estar involucrados en el presunto crimen.
A pesar de la liberación, la causa no se archiva y continuará su proceso bajo la carátula de “hurto simple”. Los detenidos, aunque en libertad, permanecerán vinculados a la investigación. Esta decisión se debe a que, en marzo, habían acudido voluntariamente a la comisaría para entregar pertenencias del jubilado, lo que llevó a las autoridades a registrar sus domicilios. Durante esos allanamientos, se recuperaron objetos que pertenecían a Navarro, incluyendo su billetera, documentos y una bicicleta.
Según informes de medios locales, en el transcurso de estas operaciones, la policía también confiscó varios teléfonos celulares, armas de fuego y municiones. Entre las armas recuperadas se encontraban un revólver calibre 38 y otro de calibre 22, lo que añade un nivel de complejidad a la investigación. El hallazgo de estos elementos fue clave para avanzar en el caso y determinar el paradero de Bernabé Navarro, cuyo cuerpo había estado en un estado avanzado de descomposición debido a la exposición al aire libre.
El descubrimiento del cuerpo se produjo tras un operativo en la ex Ruta Nacional 95, donde se realizaron rastrillajes en una extensa área rural. Las autoridades comenzaron a buscar a Navarro intensamente después de que los sospechosos entregaran sus pertenencias, lo que despertó la atención de los investigadores. Uno de los detenidos tenía en su poder la bicicleta y la documentación del jubilado, lo que llevó a un aumento en la búsqueda en las zonas cercanas a sus viviendas.
En medio de la incertidumbre sobre las circunstancias de la desaparición de Navarro, la Fiscalía de Sáenz Peña también se sumó a la causa, explorando la posibilidad de un móvil económico detrás de su desaparición. Esto incluyó la revisión de las cuentas bancarias y los dispositivos móviles de su círculo cercano, con el objetivo de desentrañar los motivos que llevaron a su muerte. Finalmente, el cuerpo de Bernabé Navarro fue hallado casi 50 días después de su desaparición, cerrando un capítulo trágico en esta historia, aunque la investigación sigue abierta para esclarecer todos los aspectos del caso.
La situación refleja la complejidad de los casos de muertes no esclarecidas, donde los prejuicios iniciales pueden llevar a investigaciones erróneas. Este caso pone de manifiesto la importancia de los procedimientos forenses y el respeto por los derechos de los involucrados, destacando que la justicia debe prevalecer basándose en pruebas concretas y no en suposiciones. La comunidad espera que la investigación continúe y se lleguen a conclusiones definitivas sobre el contexto de esta trágica muerte.


