En un giro inesperado en un caso que ha captado la atención pública, la Justicia de Chaco se encuentra ante la posibilidad de liberar a los detenidos involucrados en una denuncia de abusos sexuales y maltratos en el hogar Regreso al Padre, un centro que atiende a personas con problemas de adicción. Esta situación se da a conocer una semana después de que se hiciera pública la denuncia, y tras recibir los resultados de las pericias médicas que no hallaron evidencias de abuso en uno de los denunciantes, un joven de 27 años.
La Oficina Médico Forense, que llevó a cabo los estudios pertinentes, confirmó que las pruebas realizadas al denunciante no mostraron signos compatibles con abuso sexual. Por otro lado, el segundo joven que también se había presentado como víctima se negó a someterse a los exámenes médicos, lo que ha dejado algunas dudas sobre la veracidad de las denuncias. Este contexto abre la puerta a que los abogados defensores, encabezados por Ariel Gustavo Ojeda, soliciten la liberación de los acusados, quienes aún permanecen detenidos.
El abogado Ojeda ha anunciado que el próximo lunes presentará formalmente la solicitud de libertad para sus dos clientes, además de pedir un cambio en la carátula de la causa y el sobreseimiento de todos los imputados. Este escenario se produce en un momento donde la investigación, dirigida por el fiscal Gustavo Valero de la Fiscalía de Investigación Penal N° 4, había tomado un rumbo más grave después de las acusaciones de agresiones físicas y maltratos verbales por parte de los denunciantes, quienes habían ingresado al centro provenientes de Santa Fe.
Los denunciantes relataban haber llegado al hogar Regreso al Padre atraídos por una oferta publicitaria en internet, la cual consideraron engañosa. Una vez allí, denunciaron haber sufrido no solo agresiones físicas, sino también restricciones en su comunicación con el exterior, así como carencias en la alimentación y en las condiciones de alojamiento. Estas acusaciones generaron un fuerte impacto en la comunidad, dado que el centro se presenta como un espacio de rehabilitación y ayuda para aquellos que luchan contra las adicciones.
Ante estas serias denuncias, la División Investigaciones Complejas de Sáenz Peña realizó un allanamiento en el centro, en el cual se detuvo a tres personas sospechosas de los abusos. Durante el operativo, que se extendió por más de cinco horas, se secuestró documentación clave y se tomaron testimonios de otros internos que podrían arrojar más luz sobre los acontecimientos ocurridos en el lugar. La atención ahora se centra en el impacto que tendrá la falta de evidencias concretas en la evolución del caso y en la vida de los imputados.
El hecho de que las pericias no hayan encontrado signos de abuso podría cambiar drásticamente la dirección de la causa. Sin embargo, las denuncias de maltrato físico y psicológico todavía permanecen en el aire, y será fundamental que se investigue a fondo para determinar la veracidad de los testimonios y la responsabilidad de los acusados. La sociedad espera respuestas claras y justas que permitan esclarecer este oscuro capítulo en la historia del hogar Regreso al Padre, un lugar que debería ser sinónimo de recuperación y asistencia, y que ahora se ve envuelto en graves acusaciones que afectan la confianza en sus prácticas.
Los próximos días serán cruciales, ya que la decisión del fiscal y el accionar del sistema judicial determinarán no solo la suerte de los acusados, sino también el futuro del centro y su capacidad para operar de manera segura y efectiva. La comunidad está atenta a los desarrollos de este caso, que no solo toca el tema del abuso y la responsabilidad institucional, sino que también pone en el centro del debate las condiciones en las que se brindan tratamientos para adicciones en el país.



