Las autoridades palestinas condenaron este miércoles el aumento de la violencia ejercida, según denunciaron, por colonos y militares israelíes en Cisjordania. De acuerdo con un comunicado de la oficina del primer ministro palestino, Mohamad Mustafá, durante una semana se registraron al menos 457 ataques contra la población local y unos 75 ataques contra viviendas y otras estructuras palestinas.
El documento describió la situación como parte de una escalada de violencia, destrucción y despojo contra los palestinos. La denuncia fue difundida horas antes de una serie de redadas realizadas durante la mañana por las fuerzas israelíes en distintos puntos de Cisjordania, que dejaron más de una decena de detenidos, según informaciones palestinas.
Las operaciones afectaron especialmente al campamento de refugiados de Qalandia, ubicado entre Jerusalén y Ramala, donde fue arrestado un hombre cuya identidad no fue informada. En Belén también fueron detenidos otros dos palestinos, entre ellos un periodista, mientras que un hombre de 28 años fue hospitalizado en Nablús tras resultar herido durante una intervención de las fuerzas israelíes.
En el sur de Hebrón, las fuerzas israelíes detuvieron a otros ocho palestinos y realizaron registros en viviendas. Además, instalaron puestos de control militar en distintos puntos de la gobernación. En Tulkarem, por su parte, también se produjeron detenciones de palestinos, aunque no se precisó la cantidad.



