En un reciente operativo, Nancy Mariel Lafi, conocida como "Doña Nancy", fue arrestada en su antigua vivienda de la villa Billinghurst, ubicada en la zona de San Martín. Este hecho ocurrió luego de varios meses en los que había estado prófuga de la justicia. La Policía de la Provincia de Buenos Aires había realizado un allanamiento previo en su domicilio, donde encontraron múltiples teléfonos celulares Android, un kilogramo de cocaína y un arsenal de bolsas de nylon, aparentemente destinadas a la distribución de la droga. Al ser detenida, Lafi optó por no declarar ante las autoridades responsables del caso, el cual está bajo la supervisión de la jueza federal Alicia Vence y del secretario Hernán Roncaglia.
El perfil de "Doña Nancy" es, a primera vista, el de una mujer común que, a sus 50 años, se enfrenta a la dura realidad del narcotráfico en el conurbano bonaerense. Con una vida marcada por la precariedad económica, Lafi es beneficiaria de planes sociales y acumula deudas con billeteras virtuales y entidades de microcréditos, un retrato que podría ser el de muchos argentinos en la actualidad. Sin embargo, su vinculación con el narcotráfico la sitúa en el centro de una red criminal que tiene profundas raíces en la región, donde la venta de drogas se ha convertido en una actividad lucrativa y peligrosa.
La investigación que lleva a la detención de "Doña Nancy" se inició en 2024, cuando agentes de la Bonaerense comenzaban a desentrañar la compleja estructura que sostiene el narcotráfico en la localidad. Su vivienda funcionaba como un punto de acopio de drogas que luego se distribuían en la Villa 9 de Julio, un área conocida por su alta actividad delictiva relacionada con el tráfico de estupefacientes. En el marco de esta causa, actualmente hay 15 personas detenidas, muchas de las cuales están a la espera de ser llevadas a juicio, mientras que otras siete aguardan en la Cámara Federal por la revisión de sus casos.
La denuncia anónima que dio inicio a esta investigación mencionó a figuras relevantes del narcotráfico local, como Marcelo Humberto González, conocido como "El Orejón", quien actualmente se encuentra cumpliendo una condena en un penal federal. Junto a él, también se menciona a Max Alí Alegre, apodado "Alicho", otro de los actores clave en la lucha por el control del tráfico de drogas en San Martín. Este último ha sido un rival directo de "Mameluco" Villalba, otro importante narcotraficante de la zona, lo que pone de manifiesto la feroz competencia que existe en este mercado.
Los investigadores han identificado a González como la figura central en la distribución de drogas en la Villa 9 de Julio. Se le atribuye la responsabilidad de coordinar a los vendedores de droga y controlar los ingresos generados por la venta. Su arresto ha permitido obtener información crucial que podría desmantelar completamente la red delictiva en la que operaba Lafi y otros cómplices. En este contexto, el papel de "Doña Nancy" se torna más claro; ella no es la cabeza de la operación, pero sí una pieza fundamental en la logística del narcotráfico local.
González, además, tiene vínculos con otros personajes relevantes en el ámbito del crimen organizado, como Natasha Miranda, alias "La Petisa". El registro de visitas en los penales muestra que han mantenido un contacto constante, lo que sugiere que su relación podría ser esencial para el funcionamiento de la red. A medida que avanza la causa, queda claro que la estructura del narcotráfico en San Martín es más compleja de lo que parece, y que muchos actores, incluidos los de bajo perfil como "Doña Nancy", juegan un papel crucial en su perpetuación.
El narcotráfico en el conurbano bonaerense no es un problema nuevo, pero la dinámica actual sugiere que la situación está lejos de resolverse. Con una red de actores bien establecidos y un mercado en constante crecimiento, las autoridades enfrentan el desafío de desmantelar estas organizaciones. La detención de figuras como "Doña Nancy" es un paso en la dirección correcta, pero el camino hacia la erradicación del narcotráfico requiere un esfuerzo sostenido y una estrategia integral que aborde las raíces del problema.



