La Policía Nacional liberó a nueve mujeres que, según la investigación, eran víctimas de una organización criminal dedicada a la trata de personas con fines de explotación sexual. El operativo se realizó en un piso-prostíbulo de Parla, en la Comunidad de Madrid, que fue clausurado por los agentes.

En el procedimiento fueron detenidas otras ocho personas: cuatro hombres y cuatro mujeres. Todos quedaron a disposición judicial como presuntos responsables de delitos de organización criminal, trata de seres humanos con fines de explotación sexual, relacionados con la prostitución, contra la salud pública y de favorecimiento de la inmigración clandestina.

De acuerdo con la información policial, las mujeres eran captadas mediante falsos anuncios publicados en páginas web. Las ofertas prometían empleos como cuidadoras de personas mayores. Sin embargo, una vez que llegaban al domicilio, los responsables les retenían los pasaportes y las coaccionaban y amenazaban para obligarlas a ejercer la prostitución.

El inmueble había sido acondicionado para maximizar los beneficios de la organización. Las víctimas permanecían hacinadas en una habitación abuhardillada, sin ventilación ni condiciones de intimidad, y debían estar disponibles durante las 24 horas. Además, no podían elegir a los clientes y eran obligadas a ofrecer o consumir sustancias estupefacientes.

La investigación comenzó en julio, cuando los agentes tuvieron conocimiento de la existencia de la organización. El material difundido sobre el operativo no aporta más detalles sobre el desarrollo de las actuaciones.