La Policía Nacional mantiene bajo vigilancia a grupos de perfil radical vinculados con la acampada instalada en la Puerta del Sol, en Madrid, que este sábado cumple tres semanas de protestas pacíficas por la vivienda. La movilización comenzó después del desahucio de Maricarmen y coincidió con el intento fallido del Gobierno de aprobar sus decretos en materia de vivienda y con la convocatoria de elecciones para el 29 de noviembre.
La acampada comenzó el sábado 26 de septiembre con una participación mayoritaria de integrantes del Sindicato de Inquilinas. Sin embargo, con el paso de los días, el protagonismo de los convocantes iniciales fue desplazado por un perfil considerado más radical, vinculado con la Coordinadora Juvenil Socialista (CJS), según fuentes policiales.
El momento de mayor tensión se produjo el sábado 3 de octubre, cuando integrantes de Núcleo Nacional se acercaron a la zona de Sol. La Policía logró embolsar al grupo y detuvo a tres de sus simpatizantes después de un enfrentamiento con miembros de la CJS, que habían llamado a “defender” la acampada. Las fuentes consultadas señalaron que la principal preocupación es que vuelvan a producirse choques entre grupos de ideologías enfrentadas, especialmente si aumenta la presencia de sectores radicales del movimiento anticapitalista. De todos modos, remarcaron que hasta el momento no hubo disturbios ni altercados graves dentro de Sol. La acampada cuenta además con el aval del Tribunal Superior de Justicia de Madrid.



