San Salvador, 1 de abril de 2025.- En un avance significativo, El Salvador ha logrado reducir su tasa de pobreza monetaria en un 14,5 % en comparación con el año anterior, según la Encuesta de Hogares de Propósitos Múltiples (EHPM) presentada recientemente por el Banco Central de Reserva (BCR). Este descenso se traduce en 262.405 salvadoreños que han salido de la pobreza, lo que marca un hito en los esfuerzos del país por mejorar las condiciones de vida de su población.

Los datos indican que en 2024 había un total de 1.809.206 personas viviendo en condiciones de pobreza, mientras que en 2025 esa cifra se redujo a 1.546.801. Este cambio positivo sugiere un panorama alentador para la economía del país, aunque aún queda un largo camino por recorrer para asegurar la estabilidad económica y social de sus ciudadanos.

El informe del BCR también revela una notable disminución en la pobreza extrema, que cayó un 17,36 %. En 2024, había 610.272 salvadoreños que no podían cubrir el costo de la canasta básica alimentaria, cifra que se redujo a 504.320 en 2025. Por otro lado, la pobreza relativa, que incluye a aquellos hogares que no alcanzan a cubrir el costo de la canasta básica ampliada, también mostró una disminución del 13,05 %, pasando de 1.198.934 a 1.042.481 personas.

La categorización de pobreza extrema se refiere a aquellos individuos que no logran satisfacer sus necesidades alimentarias básicas, mientras que la pobreza relativa incluye a familias que enfrentan dificultades para cubrir sus necesidades ampliadas, lo que abarca no solo alimentos, sino también otros bienes y servicios esenciales. Estos datos son fundamentales para entender la complejidad de la situación socioeconómica del país.

En el contexto político, el presidente Nayib Bukele, quien asumió su segundo mandato el 1 de junio de 2024 a pesar de las restricciones constitucionales, ha centrado sus esfuerzos en sanar la economía salvadoreña tras enfrentar el desafío de la violencia generada por las pandillas. Bukele afirmó que, tras haber abordado lo más urgente en materia de seguridad, su atención se dirigiría hacia la economía, un aspecto que considera prioritario para el desarrollo del país.

Sin embargo, a pesar de los avances en la reducción de la pobreza, la economía sigue siendo la principal preocupación de los salvadoreños. Según una encuesta del Instituto Universitario de Opinión Pública (Iudop) realizada en 2026, el 28,4 % de la población identifica la economía como el problema más apremiante que enfrenta El Salvador, superando incluso las preocupaciones relacionadas con la seguridad y la violencia de pandillas. El alto costo de vida y el desempleo también se destacan como problemas significativos, con un 8,4 % y un 8,1 % de menciones, respectivamente.

Estos datos reflejan una realidad compleja en la que, a pesar de los logros en la reducción de la pobreza, la economía continúa siendo un tema delicado y de gran relevancia para los salvadoreños. Las políticas implementadas y las promesas de mejora económica serán cruciales en los próximos años, ya que el país busca consolidar estos avances y garantizar un futuro más próspero para todos sus habitantes.