En el marco de la investigación por el femicidio de Ada Barroso Quilo, quien presuntamente fue estrangulada por su pareja en Caleta Olivia, su familia ha compartido detalles desgarradores sobre la violencia que sufría la víctima. Valery, la hija de Ada, expresó su desconsuelo al afirmar: “Nunca nos escuchó”.

La joven admitió que sabían de las golpizas que su madre padecía. A pesar de los múltiples intentos por convencerla de abandonar esa relación abusiva, Valery no logró que su madre tomara esa decisión. La conmoción fue aún mayor al ver el estado en el que encontraron a Ada, quien presentaba fracturas en las costillas y la nariz, además de cortes visibles y rasguños en el rostro.

Tras declarar que Ada era víctima de violencia de género, Valery narró un encuentro con el detenido en la comisaría, donde este alegó haber tenido un paro cardíaco y convulsiones. Ella lo acusó de mentir en varias ocasiones, incluso respecto a cómo había intentado ayudar a su madre. La familia, que exige justicia tras la autopsia que reveló asfixia mecánica como causa de muerte, también alertó sobre la relación del principal acusado con la fuerza policial local, lo que aumenta la preocupación sobre la justicia en este caso.

Finalmente, el sobrino de Ada, Jheymi, lamentó la pérdida de su tía y cuestionó la actitud del detenido, quien supuestamente llamó a un amigo para inventar una historia sobre la muerte de Ada antes de informar a las autoridades. La familia está decidida a que se haga justicia y a que la memoria de Ada no se apague en el olvido.