Ana Jiménez, madre de Jesús Rosado, teme que el acusado por el asesinato de su hijo quede en libertad antes de que se realice el juicio. El joven tenía 18 años y murió cuando regresaba a su casa en Palomares del Río, Sevilla, durante la noche de Halloween de 2022. El imputado permanece en prisión provisional desde marzo de 2023.
La preocupación de la familia se debe a que, casi cuatro años después del crimen, la instrucción que lleva adelante el juzgado de Coria del Río todavía no concluyó. Jiménez sostuvo en reiteradas oportunidades que, si el expediente no llega a la Audiencia Provincial de Sevilla antes de marzo de 2027, el acusado deberá recuperar la libertad, ya que la legislación española establece un plazo máximo de cuatro años para la prisión provisional cuando la pena prevista supera los tres años.
La madre de la víctima afirmó que la muerte de su hijo fue “premeditada” y señaló que utilizará el tiempo restante para reclamar que la causa avance hasta los juzgados del Prado de San Sebastián. “No queremos vernos ante la incertidumbre de la salida de este ser después de casi cuatro años”, expresó en declaraciones televisivas.
El juzgado declaró al menor encausado como coautor de un delito de asesinato y de otro de robo con violencia mediante el uso de armas, este último en grado de tentativa. La familia insiste en la necesidad de que el proceso judicial avance antes de que se cumpla el límite previsto para la prisión provisional.



