La Sección Central de Investigación Criminal (SECIC) de la Ertzaintza, a través de su área de Medioambiente, investiga a dos personas por presuntos delitos de tráfico de especies protegidas y maltrato animal, después de recuperar 17 ejemplares de ajolote mexicano (Ambystoma mexicanum), una especie de anfibio acuático catalogada en Peligro Crítico de Extinción.
La investigación comenzó cuando agentes de la SECIC localizaron dos ajolotes vivos que habían sido enviados en el interior de sendas botellas de agua mediante un servicio de paquetería. Según el Departamento de Seguridad, las condiciones del traslado podían poner en grave riesgo el bienestar y la supervivencia de los animales.
A partir de esas actuaciones, los investigadores identificaron a una mujer de 36 años, cuyo domicilio se encuentra en Bilbao, y a un hombre de 23 años, residente en Oviedo. En un procedimiento realizado el 1 de septiembre de 2026, los agentes localizaron otros 15 ejemplares en la vivienda de la mujer, quien presuntamente había remitido los dos ajolotes al hombre. Ambos quedaron vinculados a diligencias en calidad de investigados.
El ajolote mexicano es una salamandra originaria de México cuya población en libertad atraviesa una situación crítica. La especie figura en el Apéndice II de CITES, por lo que su tenencia y las operaciones de comercio o transmisión están sujetas a controles específicos. Además, se requiere documentación que permita acreditar el origen legal y la trazabilidad de los ejemplares, de acuerdo con la información difundida por el Departamento de Seguridad.



