Personal técnico y operarios de la Comunidad de Madrid intentaron ingresar nuevamente este jueves al Estadio de Vallecas para comenzar las obras urgentes previstas, pero no lograron acceder al recinto. El operativo se desarrolló un día después de un primer intento fallido, por lo que la administración regional acumula dos jornadas sin poder ingresar a las instalaciones.
La concesión del estadio ya no está en manos del Rayo Vallecano. Tras no poder entrar el miércoles, la Comunidad de Madrid presentó una denuncia ante el Cuerpo Nacional de Policía. Mientras los trabajadores enviados por el Gobierno regional permanecían en el exterior, dentro del estadio se observó a personas ajenas al Ejecutivo autonómico realizando tareas de limpieza en las gradas.
La administración regional había dictado una orden para extinguir la concesión otorgada al Rayo Vallecano e incluyó como medida cautelar la suspensión inmediata del permiso. La decisión fue tomada luego de una auditoría iniciada en octubre, que detectó deficiencias calificadas como graves en materia de seguridad, salubridad y mantenimiento.
La Comunidad de Madrid anunció que se haría cargo de las intervenciones urgentes para garantizar la seguridad del estadio y permitir el regreso del equipo a Vallecas “en el menor tiempo posible”. Mientras se realicen los trabajos, el Rayo deberá disputar sus primeros partidos de Liga en un estadio alternativo elegido por el club.



