La Administración de Donald Trump suspendió este lunes las obras de un proyecto de seguridad fronteriza en el Parque Nacional Big Bend, en Texas, ubicado en uno de los sectores menos transitados de la frontera entre Estados Unidos y México. La iniciativa había generado críticas de grupos ecologistas y también motivó una carta de un senador republicano de Texas al Gobierno.

La decisión fue comunicada por Rodney Scott, comisionado de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés). “La oficina de Aduanas y Protección Fronteriza suspende todas las actividades de construcción en el Parque Nacional Big Bend mientras lo visito y realizo una evaluación personal sobre el terreno”, anunció en una publicación en redes sociales.

Scott acompañó el mensaje con un video de su llegada a un aeropuerto de Texas y señaló que se dirigía a la reserva para revisar la situación. “En los próximos días, me uniré a un pequeño equipo para evaluar el terreno y escuchar a los líderes locales, miembros de la comunidad y partes interesadas para garantizar la seguridad de nuestras fronteras y, al mismo tiempo, proteger el Parque Nacional Big Bend para las generaciones futuras”, afirmó.

El funcionario también sostuvo que la CBP está comprometida con la protección de Estados Unidos y de sus “tesoros nacionales”, entre los que incluyó al parque. En ese sentido, indicó que el organismo conoce las amenazas actuales y previsibles a la seguridad fronteriza, aunque la suspensión permitirá realizar una evaluación directa del impacto y de las condiciones del proyecto en la reserva.