Las autoridades de Kuwait han llevado a cabo la detención de dieciséis individuos, entre ellos dos libaneses, bajo la sospecha de pertenecer a Hezbolá y de estar involucrados en actividades destinadas a desestabilizar la seguridad del país. El Ministerio del Interior kuwaití enfatizó que la soberanía nacional es un principio innegociable y advirtió que cualquier apoyo o financiamiento a organizaciones terroristas será respondido con acciones contundentes.

En un comunicado oficial, la institución detalló que el grupo estaba planeando una serie de actos de sabotaje y tenía como objetivo reclutar nuevos miembros para sus filas. Se describió la operación como parte de un complot bien estructurado que amenazaba la estabilidad del Estado y buscaba generar caos, poniendo en riesgo la seguridad de la población y los recursos del país.

Durante la operación, las fuerzas de seguridad confiscaron un arsenal que incluía armas, municiones, drones, dispositivos de comunicación, así como material propagandístico de organizaciones terroristas y drogas. El Ministerio reafirmó su compromiso de continuar con las investigaciones para identificar y capturar a cualquier persona que tenga conexiones con grupos terroristas, subrayando su política de cero tolerancia ante amenazas a la seguridad nacional.