En un giro significativo de su experiencia personal, Kim Kardashian ha solicitado un euro simbólico como compensación por los daños sufridos durante el robo violento que padeció en París en octubre de 2016. Este hecho, que tuvo lugar en el contexto de la Semana de la Moda, involucró a un grupo de ladrones de avanzada edad, quienes, armados, le sustrajeron joyas valoradas en aproximadamente nueve millones de euros. La solicitud se presentó durante una audiencia civil que se llevó a cabo recientemente en la capital francesa, aunque ni Kardashian ni los cuatro acusados estuvieron presentes en la sala.
Durante el juicio penal que se realizó el año pasado, los ladrones fueron condenados a penas de cárcel que resultaron ser relativamente suaves, en parte debido a su avanzada edad. El tribunal dictó su veredicto el 25 de mayo de 2025, tras un proceso judicial que capturó la atención de los medios durante cuatro semanas. Kardashian, quien asistió a esas audiencias, relató el horror que vivió al ser atada y amordazada en su lujoso apartamento, donde se hospedaba para asistir a los desfiles de moda.
El principal acusado, Aoumar Aït Khedache, fue identificado como el líder del grupo y aunque fue condenado a tres años de prisión, no cumplirá esa pena debido a su avanzada edad y problemas de salud. Khedache, que ya supera los 70 años, se enfrenta a una serie de dificultades físicas que le han permitido evadir una condena de prisión efectiva. Otro de los condenados falleció poco después de la sentencia, y un tercero fue eximido de responsabilidad penal debido a su diagnóstico de Alzheimer.
Kardashian expresó su satisfacción con el fallo judicial y su deseo de dejar atrás ese episodio traumático de su vida. En su declaración, agradeció a las autoridades francesas por la justicia obtenida en este caso, refiriéndose al asalto como una de las experiencias más aterradoras que ha enfrentado. Su reciente petición de un euro simbólico en el proceso civil parece reflejar su deseo de cerrar un capítulo doloroso, estableciendo un contraste con la magnitud del delito que sufrió.
El asalto tuvo lugar en la madrugada del 3 de octubre de 2016, cuando dos hombres enmascarados entraron en su apartamento, amenazándola con un arma. En su testimonio, Kardashian describió su terror, pensando que podía ser víctima de una violación o incluso que perdería la vida. Este trauma le ha dejado secuelas significativas, incluyendo la necesidad de contar con varios vigilantes privados para sentirse segura durante la noche. A pesar de esto, mostró una actitud de perdón hacia Khedache, quien había expresado remordimiento por sus acciones.
Del botín robado, que incluía un anillo de bodas de gran valor, solo se recuperó un collar que los ladrones dejaron atrás durante su huida. El anillo, que tenía un diamante de 19 quilates y fue un regalo de Kanye West a Kardashian, nunca fue encontrado, lo que añade otra capa de complejidad emocional a la historia. Por su parte, los acusados fueron arrestados en enero de 2017 y, tras cumplir con el tiempo legal de prisión preventiva, fueron liberados bajo condiciones judiciales.
En este contexto, la estilista de Kardashian también solicitó una pena simbólica, mientras que el recepcionista del lugar, que sufrió amenazas durante el asalto, reclamó una compensación de 550.000 euros debido al estrés postraumático que ha afectado su carrera. La situación pone de manifiesto no solo el impacto del crimen en la vida de Kardashian, sino también en las personas que la rodeaban durante el violento episodio.



