La Sección Penal 1 de Almería juzga a un hombre acusado de mantener a varios perros en condiciones de extrema precariedad en una finca de Berja. La Fiscalía solicita para él un año de prisión. El caso se originó durante la noche del 9 de septiembre de 2023, cuando un grupo de rescatistas ingresó al predio mientras buscaba a un perro perdido y escuchó los sonidos de otros animales.

Según declararon los testigos durante el juicio, el lugar estaba derruido, cubierto de heces y atravesado por un fuerte olor que describieron como “a muerte, a podrido”. Allí encontraron varios perros famélicos, heridos y encadenados, sin agua ni comida. En total, pudieron sacar a nueve animales, aunque al menos uno murió al día siguiente.

Los rescatistas señalaron que los perros se encontraban apáticos y que uno de ellos tenía una herida abierta e infectada con gusanos. “Si no recibían ayuda se iban a morir allí por el estado general en el que estaban”, afirmaron. Una de las testigos sostuvo además que nunca había presenciado “una situación de tanta crueldad sin necesidad” y consideró que lo ocurrido demostraba que “no hay humanidad en lo que encontramos en aquel lugar”.

Durante sus declaraciones, algunos testigos aseguraron que la experiencia les provocó consecuencias psicológicas y que debieron realizar tratamientos psiquiátricos. También mencionaron gastos económicos vinculados con el rescate y la atención de los animales.

El acusado rechazó ser propietario de la mayor parte de los perros encontrados en esas condiciones. También declaró que había dejado en la finca solo a algunos de ellos. En un primer momento, había denunciado la sustracción de varios canes.