Un reciente ataque aéreo israelí ha dejado un saldo de al menos tres fallecidos en el mayor campamento de refugiados palestinos en Líbano, ubicado en las afueras de Sidón. Este bombardeo se enmarca en un aumento de las operaciones militares por parte de Israel, a pesar de un acuerdo de alto el fuego establecido hace aproximadamente un año con el grupo chií Hezbolá.

Las Fuerzas Armadas de Israel emitieron un comunicado detallando que el objetivo del ataque era un supuesto 'cuartel general' del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) en el campo de Ain al Hilweh. Según la información oficial, este lugar era utilizado para planificar ataques contra Israel y contaba con instalaciones de entrenamiento para actividades terroristas.

Israel argumenta que los ataques se llevan a cabo en áreas donde residen civiles, acusando a Hamás de usar a la población como escudos humanos, lo que consideró una violación de los acuerdos entre ambos países. En respuesta, Hamás condenó el ataque, calificándolo de violación a la soberanía libanesa y un acto que intensifica la violencia en la región. Por otro lado, el Ejército israelí también reportó bombardeos en otras localidades del valle de la Becá, dejando un saldo de seis muertos y 25 heridos en total.