El Gobierno de Israel aprobó una iniciativa para incorporar al Shin Bet, el servicio de Inteligencia del país, a las tareas de la Policía en materia de seguridad interna, con el objetivo de combatir la delincuencia en la sociedad árabe. El anuncio fue realizado por el primer ministro Benjamin Netanyahu, quien indicó que el plan contempla una inversión de aproximadamente 500 millones de shékels, equivalentes a unos 145 millones de euros.

Como parte de la medida, se creará una unidad especializada para enfrentar el contrabando y el tráfico de armas. Además, la Policía establecerá una unidad nacional especial destinada a actuar contra las organizaciones criminales mediante tecnologías y medios avanzados.

“Hemos aprobado en el Gobierno una iniciativa nacional sin precedentes para erradicar la delincuencia en la sociedad árabe”, afirmó Netanyahu. El primer ministro sostuvo que el Estado no aceptará una realidad marcada por asesinatos, violencia, extorsión y “terrorismo criminal” en las calles de Israel.

Netanyahu aseguró que las autoridades buscarán identificar a los líderes de las organizaciones criminales, cortar sus fuentes de poder y financiamiento y desmantelar sus infraestructuras. “Actuaremos con determinación, fuerza y sin concesiones, hasta que devolvamos la seguridad a todos los ciudadanos de Israel, sin excepción alguna”, subrayó.