Irene Rosales se refirió al robo del auto de Kiko Rivera, que fue encontrado días después del hecho, y expresó su alivio por la recuperación del vehículo. Aunque su relación con el DJ terminó hace meses, ambos continúan vinculados por sus dos hijas, por lo que la situación también la afectó de manera directa.
La colaboradora contó que se enteró de lo ocurrido a través de la prensa y que sintió una profunda tristeza porque se trataba del auto que utilizaba la familia. “Me ha dado muchísima pena porque al final es el coche familiar, es el de mis hijas”, afirmó. También relató que recibió con mucha alegría la noticia de que el vehículo había aparecido y que se comunicó rápidamente con sus hijas para compartir con ellas su felicidad.
“Cuando me he enterado de que lo han encontrado me ha dado una alegría enorme”, sostuvo Rosales. Según explicó, aunque se trata de un bien material, la situación puede generar preocupación y dejar a una persona “un poco descolocada”.
Durante la misma intervención, también le preguntaron por la versión que señala que Kiko Rivera podría tener guardada en un garaje la emblemática cabeza de toro de Cantora. Rosales evitó profundizar en ese asunto y recordó que ya había expresado anteriormente lo que tenía para decir sobre la casa y los conflictos relacionados con ella.



