La muerte de Hugo Grasso, dueño del bar rosarino "Pago del Sur", ha suscitado una intensa investigación judicial en Rosario, Santa Fe. El trágico hallazgo del cuerpo ocurrió el martes en su hogar, ubicado a escasos metros de su establecimiento. Su hijo, Ramiro Grasso, fue quien alertó a las autoridades sobre el suceso, pero tras ser detenido, fue liberado al no encontrarse evidencias que sugirieran la intervención de terceros en el deceso de su padre.

El incidente se produjo en el interior de la vivienda de Grasso, donde fue encontrado con un disparo en el abdomen. De acuerdo con información proporcionada por fuentes judiciales, el análisis forense ha indicado que la trayectoria del disparo y la presencia de restos de pólvora sugieren que podría tratarse de un autoinfligido. Sin embargo, la investigación ha tomado un giro complejo debido a las inconsistencias en el relato de Ramiro y al hallazgo de un revólver calibre .32 en la vivienda, lo que ha llevado a la fiscal a considerar distintas hipótesis sobre la naturaleza de la muerte.

Inicialmente, se manejó la posibilidad de un suicidio, pero las contradicciones en las declaraciones de Ramiro Grasso, sumadas al descubrimiento del arma, han complicado esta línea de investigación. La fiscal Paula Barros ordenó un examen de dermotest y una pericia de parafina a Ramiro para determinar si había residuos de pólvora en sus manos, que pudieran vincularlo al disparo. A pesar de que el test resultó negativo, lo que ayudó a su liberación, las investigaciones continúan abiertas.

La reconstrucción de los hechos revela que en el momento de la tragedia solo se encontraban en la casa Hugo y su hijo. Según el relato de Ramiro, él estaba en otra habitación cuando escuchó el disparo y, al acercarse, encontró a su padre gravemente herido. Ante la falta de pruebas que sugieran la implicación de Ramiro en la situación, la fiscal Mariana Prunotto decidió que debía ser liberado el mismo día del incidente, aunque el caso sigue bajo investigación.

La situación plantea múltiples interrogantes, ya que se manejan tres posibles escenarios: un suicidio, un homicidio o un accidente. La fiscalía, bajo la dirección de Paula Barros, se encuentra en la etapa de recolección de pruebas y toma de testimonios, prestando especial atención a los momentos previos al fatal desenlace. La naturaleza del hallazgo y las circunstancias que rodean la muerte de Hugo Grasso mantienen la atención de la comunidad y de las autoridades.

La secuencia de eventos comenzó alrededor de las 13:00 horas, y hasta el momento, el único testigo ocular es Ramiro. La situación ha generado un fuerte impacto en el entorno local, no solo por la muerte del empresario, conocido en la zona, sino también por la incertidumbre que rodea las circunstancias de su fallecimiento. La fiscalía ha asegurado que todas las líneas de investigación se mantendrán abiertas mientras continúan las indagatorias, en busca de esclarecer lo sucedido y brindar respuestas a la familia y a la sociedad.