El juicio oral contra Víctor Figueroa, acusado de asesinar a su pareja y a su cuñado en diciembre de 2023, dio inicio este lunes en Mar del Plata. El caso ha conmocionado a la comunidad y ha generado un gran interés mediático, no solo por la brutalidad del hecho, sino también por el contexto de violencia de género que lo rodea. La audiencia se llevará a cabo en tres jornadas, donde se presentarán pruebas y testimonios que intentarán esclarecer lo sucedido en aquella trágica noche en el barrio Don Emilio.
Figueroa enfrenta graves cargos que incluyen femicidio y homicidio agravado, lo que podría llevarlo a una condena de prisión perpetua si es hallado culpable. La fiscal Romina Díaz, a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción N°6, ha estructurado su acusación en torno a la premisa de que el 23 de diciembre del año pasado, Figueroa disparó a quemarropa contra Rosana Coronel y su hermano, Marcelo. La discusión que desató la tragedia se originó en un intento por poner música en el hogar familiar, lo que desencadenó un violento enfrentamiento entre el acusado y la pareja de la víctima.
Según los detalles aportados por la fiscalía, Figueroa llegó a la vivienda bajo los efectos del alcohol y, tras la negativa de su pareja a que se reprodujera música, la situación escaló rápidamente. En un momento de desesperación, Marcelo Coronel, el hermano de Rosana, intentó intervenir para protegerla, pero esto solo provocó que Figueroa se armara con un revólver Colt calibre .38 y abriera fuego. La violencia de sus acciones fue devastadora: Rosana recibió un disparo en el cuello y Marcelo fue alcanzado por un proyectil en la cabeza, falleciendo casi instantáneamente en el hospital al que fueron trasladados.
Las circunstancias que rodearon la fuga de Figueroa también están siendo examinadas en el juicio. Tras perpetrar el ataque, el acusado abandonó el lugar en su vehículo, pero fue detenido poco después por la policía, gracias a un llamado al 911 que alertó sobre su huida. La captura se produjo en una zona cercana, donde las autoridades lo encontraron circulando en el auto utilizado para escapar. La situación se complica aún más por los antecedentes penales de Figueroa, quien ya contaba con un historial delictivo que incluía delitos graves como abuso sexual y encubrimiento.
El relato de las víctimas no termina con el ataque inicial, ya que las hijas y nietas de Rosana han declarado en el juicio que Figueroa había amenazado a la mujer anteriormente. Estas declaraciones son cruciales para la acusación, ya que buscan establecer un patrón de comportamiento violento que podría haber conducido a la tragedia. La presencia de familiares en la sala de tribunales ha agregado una dimensión emocional al proceso, con testimonios desgarradores sobre la pérdida de sus seres queridos y la angustia que han enfrentado desde entonces.
Durante la primera jornada del juicio, uno de los familiares expresó su dolor ante los medios: “Estamos todos muy angustiados, recordando todo otra vez. Hace más de dos años que no está mi mamá ni mi tío y es volver a vivir lo mismo”. Estas palabras reflejan el profundo impacto que el suceso ha tenido en la vida de quienes conocían a las víctimas y resaltan la necesidad de justicia en un caso que ha tocado fibras sensibles en la comunidad. A medida que avanza el juicio, la expectativa es alta y la sociedad observa con atención cómo se desarrollan los acontecimientos en busca de una resolución que honre la memoria de los fallecidos y condene la violencia de género.



