Este martes, la provincia de Corrientes se encuentra en el centro de atención del país, ya que comienza el juicio oral más complejo de su historia judicial. El caso gira en torno a la desaparición de Loan Danilo Peña, un niño de apenas cinco años que fue visto por última vez el 13 de junio de 2024, tras un almuerzo en la casa de su abuela en la localidad de 9 de Julio. Con más de 900 fojas de prueba y 186 testigos, el debate promete ser extenso y lleno de tensiones, ya que involucra a 17 imputados y múltiples teorías sobre los hechos que rodearon la desaparición del menor.

El proceso judicial se llevará a cabo en el Escuadrón 48 de Gendarmería Nacional, una decisión que responde a la necesidad de garantizar la seguridad tanto de los acusados como de los testigos y el público presente. La importancia del caso ha llevado a las autoridades a implementar un riguroso operativo de seguridad, dadas las implicaciones emocionales y sociales que ha generado en la comunidad. Las audiencias están programadas para los días martes, miércoles y jueves de esta semana, con una agenda que incluye declaraciones de testigos y presentaciones de las partes involucradas.

Dirigiendo la acusación se encuentran los fiscales Tamara Ahimara Pourcel y Carlos Schaefer, quienes tienen la difícil tarea de demostrar ante los jueces Fermín Amado Ceroleni, Eduardo Ariel Belforte y Simón Pedro Bracco las dos teorías que se analizarán durante el juicio. La primera hipótesis, conocida como “El Naranjal”, establece que varios de los imputados, entre ellos Antonio Benítez y el comisario Walter Maciel, actuaron en conjunto para sustraer y ocultar a Loan. Todos ellos se presentan en la sala con prisión preventiva, un indicativo de la gravedad de las acusaciones que enfrentan.

Por otro lado, el segundo grupo de imputados está conformado por diez personas que, según la acusación, habrían actuado como “asesores” de la Fundación Lucio Dupuy. Estos individuos son acusados de haber entorpecido la investigación, simulando interés en colaborar con la búsqueda del niño, mientras que en realidad estarían desviando las diligencias judiciales. La lista incluye nombres como Nicolás Gabriel Soria y Elizabeth Cutaia, quienes también se enfrentan a serias acusaciones que podrían llevar a consecuencias legales significativas.

La complejidad del caso ha llevado a los fiscales a estimar que el juicio podría extenderse por un periodo prolongado, con un horizonte de al menos seis meses. Este pronóstico se fundamenta no solo en la cantidad de pruebas acumuladas, sino también en la extensa lista de testigos, que podría variar durante el transcurso del juicio. El alto número de testigos propuestos, que incluye a casi 200 personas, sugiere que el proceso judicial será exhaustivo y podrá arrojar luz sobre los hechos que rodearon la desaparición de Loan.

Durante la primera semana, el foco de atención estará en los testimonios de los padres de Loan, quienes abrirán el ciclo de declaraciones ante los jueces. María Luisa Noguera y José Mariano Peña brindarán su versión de los hechos, un momento que se anticipa cargado de emociones y relevancia para el caso. Además, se espera que el hermano del niño, Mariano Peña, también sea llamado a declarar, lo que podría aportar una perspectiva adicional sobre la situación que vivió la familia.

A medida que avancen las audiencias, se prevé que la atención mediática y pública se intensifique, dada la sensibilidad del caso. La desaparición de un niño es un tema que toca fibras profundas en la sociedad, y el desarrollo de este juicio podría tener repercusiones significativas no solo para los involucrados, sino también para la comunidad en su conjunto.