Este lunes da comienzo el juicio por el homicidio de Paulina Lebbos, un caso que conmocionó a Tucumán hace dos décadas. César Soto, ex pareja de la víctima y padre de su hija, se encuentra en el banquillo de los acusados como presunto autor del asesinato. Junto a él, Sergio Kaleñuk enfrenta cargos por presunto encubrimiento. El padre de Paulina ha denunciado que persiste una estructura de impunidad en torno a este caso, que dejó huellas imborrables en la sociedad local.

Se estima que el proceso judicial se extenderá por un período mínimo de dos meses, bajo la supervisión de un tribunal integrado por los jueces Gustavo Romagnoli, Luis Morales Lezica y Fabián Fradejas. La acusación está a cargo del fiscal Carlos Sale, quien buscará demostrar la responsabilidad de los imputados en un caso que ha visto múltiples condenas previas, incluyendo la del ex fiscal Carlos Albaca, sentenciado en 2021 a seis años de prisión por encubrimiento agravado. A pesar de las condenas, el camino hacia la justicia ha estado marcado por irregularidades y una serie de encubrimientos que han dificultado la investigación.

El caso de Paulina Lebbos se remonta a la madrugada del 26 de febrero de 2006, cuando la joven desapareció tras salir con amigos y dirigirse a la casa de Soto. Según las investigaciones, una discusión en el domicilio resultó en su muerte, y su cuerpo fue encontrado el 11 de marzo de ese año a la orilla de la ruta 341. En días recientes, Virginia Mercado, amiga de Paulina, admitió haber encubierto el crimen, lo que ha añadido una nueva capa de complejidad a un caso que sigue generando controversia y dolor en la comunidad tucumana.