En un nuevo capítulo de un caso que ha captado la atención en Mar del Plata, el individuo acusado de realizar pintadas en un supermercado de propiedad china se presentó ante la fiscalía para ofrecer su versión de los hechos. Este acontecimiento tuvo lugar este jueves, donde el imputado, identificado como Ni Fei, de 38 años, insistió en que el mensaje escrito en la persiana de un comercio no constituía una amenaza de muerte. En su declaración, Ni Fei argumentó que el contenido de su mensaje no tenía connotaciones violentas y que simplemente hacía alusión a una norma de convivencia entre comerciantes de la misma comunidad.
Ni Fei, que tiene nacionalidad china y cuenta con documentación legal argentina, se presentó ante la fiscal Florencia Salas para aclarar el contexto en el que se realizó la pintada en un local de la calle Fleming. Aunque admitió haber sido el autor de la pintada, rechazó enfáticamente que se tratara de una amenaza hacia otro supermercadista de la misma colectividad, quien había denunciado el hecho. Según su versión, lo que escribió no tiene relación con un mensaje de muerte, sino que se interpretó erróneamente como un aviso de que “acá no podés abrir”.
El denunciante, Chen Jian Iao, también de nacionalidad china, ofreció una interpretación completamente distinta del mensaje, asegurando que la advertencia era inequívoca y amenazante: “Si abrís el local, te matamos”, afirmó. Este conflicto subraya las tensiones que pueden surgir dentro de comunidades comerciales y plantea interrogantes sobre la dinámica de negocios entre los supermercadistas chinos en la ciudad. La fiscalía, ahora, espera el análisis de un traductor especializado que pueda aclarar el verdadero significado de la frase escrita en chino, un detalle crucial para el desarrollo del caso.
Los antecedentes del caso revelan que Ni Fei argumentó que la pintada está relacionada con una norma de la comunidad china que establece una distancia mínima de 500 metros entre negocios similares. Según su relato, la apertura de un nuevo supermercado a menos de esa distancia provocó su reacción, lo que pone de manifiesto cómo las regulaciones informales pueden influir en las relaciones comerciales. Este tipo de normas, aunque no son legales, son respetadas por muchos en la comunidad, lo que añade otra capa de complejidad al conflicto.
Durante la indagatoria, Ni Fei presentó documentos que justifican la tenencia legal de las armas halladas en su negocio, que pertenecen a su padre, y explicó el origen de los 184 millones de pesos en efectivo incautados en el operativo. A pesar de la magnitud de la suma secuestrada y el hallazgo de dos pistolas calibre 9 milímetros, la fiscalía decidió no convertir la aprehensión de Ni Fei en detención, dado que no posee antecedentes penales y presentó pruebas que respaldan su situación.
El caso se remonta al 23 de abril, cuando se realizó la denuncia por las pintadas en el local de Chen Jian Iao, quien se mostró alarmado por el mensaje, vinculado a la “mafia china” y su simbolismo relacionado con la violencia. Según su interpretación, el uso de aerosol rojo era una advertencia clara de que debía renunciar a la apertura de su negocio o enfrentar represalias. La DDI de Mar del Plata, en el marco de la investigación por el delito de coacción, llevó a cabo un seguimiento exhaustivo, analizando cámaras de seguridad y movimientos en la zona hasta identificar a Ni Fei como el principal sospechoso.
Este caso no solo pone de relieve las tensiones locales en un contexto de competencia comercial, sino que también plantea interrogantes sobre la seguridad y la convivencia entre los comerciantes de la comunidad china en Mar del Plata. A medida que avanza la investigación y se analizan los elementos presentados por ambas partes, se espera que el análisis del traductor arroje más luz sobre el contenido del mensaje y, por ende, sobre la naturaleza de la disputa.



