El incendio forestal en Cafayate, Salta, se ha intensificado en los últimos días, arrasando ya con aproximadamente 200 hectáreas de bosque nativo. El fenómeno del viento Zonda ha reactivado las llamas, complicando las labores de contención que llevan a cabo tanto los bomberos locales como la Brigada Forestal de la provincia. Ante esta situación crítica, el Ministerio de Seguridad de Salta, bajo la dirección de Gaspar Solá Usandivaras, ha incrementado la movilización de recursos para hacer frente a esta emergencia, mientras que la Dirección General de Defensa Civil ha declarado la alerta nacional en la zona afectada.
El foco del incendio se ubica cerca del aeródromo de Cafayate, a la altura de la ruta nacional 68, un área que es hogar de una biodiversidad única, característica de los Valles Calchaquíes. Esta región no solo es invaluable por su flora nativa, sino también por su relevancia ambiental y turística. La magnitud de la devastación ya ha generado preocupación entre los residentes y las autoridades locales, quienes temen que si no se controla rápidamente, el fuego pueda extenderse aún más y causar daños irreparables.
En un esfuerzo por contener el siniestro, la Agencia Federal de Emergencias (AFE) ha enviado un avión hidrante turbohélice que puede cargar más de 3.000 litros de agua, además de personal especializado de la Brigada Nacional en control de incendios. Estos recursos se suman a los esfuerzos realizados por la Brigada Forestal provincial y los Bomberos Voluntarios, quienes han estado trabajando incansablemente en la contención de las llamas. A pesar de los avances en la lucha contra el fuego, las actuales condiciones climáticas, marcadas por vientos de hasta 70 kilómetros por hora, han sido un obstáculo significativo para el progreso de las operaciones.
Gabriel Domingo, jefe de los Bomberos Voluntarios de Cafayate, expresó su preocupación por el impacto ambiental que está provocando el fuego. En declaraciones a medios locales, indicó que el área afectada ya supera las 200 hectáreas y que el daño ecológico podría ser considerable. Sin embargo, destacó que las condiciones climáticas han mejorado ligeramente, lo que ha hecho que el fuego no avance con la misma fuerza que en días anteriores. La esperanza radica en que estas condiciones más frescas permitan a los equipos de emergencia ganar terreno en su lucha contra el incendio.
Mientras las llamas continúan su avance, la justicia salteña ha comenzado a investigar las causas que originaron el incendio. La intendenta de Cafayate, Rita Guevara, presentó una denuncia formal en la fiscalía local, alertando sobre el grave impacto ecológico de la situación y los riesgos que enfrentan los bomberos en su labor. Guevara ha señalado la posibilidad de que el incendio sea intencional, dado que el terreno afectado pertenece a la empresa El Monte S.A., la cual había sido escenario de incidentes similares en el pasado.
La situación en Cafayate refleja la complejidad de los incendios forestales en Argentina, donde las condiciones climáticas adversas y la acción humana pueden provocar desastres naturales devastadores. A medida que la investigación avanza, es fundamental que las autoridades tomen medidas efectivas no solo para contener el incendio, sino también para prevenir futuros incidentes y proteger el invaluable patrimonio natural de la región. La comunidad permanece atenta a los desarrollos, esperando que la colaboración entre las distintas agencias de emergencia logre contener el fuego y salvaguardar lo que queda de su rica biodiversidad.



