En un trágico suceso ocurrido en la localidad granadina de Loja, un incendio ha obligado a la evacuación de nueve familias, quienes se vieron forzadas a dejar sus hogares por razones de seguridad. Las autoridades han establecido un cerco alrededor del edificio afectado, dado que los daños materiales se concentraron en un apartamento en el segundo piso, donde también se lamentó la muerte de una mascota. Esta situación ha generado una profunda preocupación entre los residentes y la comunidad, quienes siguen de cerca los acontecimientos.
El incidente se produjo en la calle Pline a las 20:10, cuando varias personas llamaron al Teléfono de Emergencias para informar sobre un fuego en una vivienda del segundo piso. Ante la inminente amenaza, los servicios de emergencia se movilizaron rápidamente al lugar. En pocos minutos, el Consorcio de Bomberos de la provincia, junto con la Policía Local, la Guardia Civil y equipos sanitarios, llegaron para abordar la situación. Su intervención oportuna fue crucial para evitar que el fuego se propagara a otras áreas del edificio de tres plantas.
Una vez en el lugar, los bomberos se dedicaron a controlar y extinguir el fuego, mientras que también realizaron labores de ventilación en todo el edificio afectado. Afortunadamente, los daños materiales se limitaron a la vivienda donde se inició el siniestro, evitando así consecuencias más graves. Sin embargo, la muerte de una mascota en el incidente ha conmovido a la comunidad, resaltando la fragilidad de la vida en situaciones de emergencia.
Además de la pérdida de la mascota, dos mujeres, la dueña del apartamento afectado y una vecina, fueron atendidas por los servicios médicos debido a síntomas de ansiedad provocados por la situación. A pesar de este incidente, no se reportaron heridos graves entre los restantes residentes, lo que es un alivio en medio de la tragedia. La rápida acción de los cuerpos de emergencia fue fundamental para contener el fuego y minimizar el impacto del siniestro.
Las autoridades optaron por mantener a las familias evacuadas fuera del edificio durante la noche, siguiendo las recomendaciones de los bomberos. Esta decisión fue tomada para garantizar la seguridad de los residentes hasta que una evaluación técnica pudiera confirmar que no existía riesgo estructural. La situación ha dejado a los afectados en un estado de incertidumbre, mientras esperan el visto bueno de los técnicos para regresar a sus hogares.
La respuesta coordinada entre los distintos cuerpos de seguridad y emergencias ha sido destacada por los portavoces del 112, quienes subrayaron la importancia de las medidas preventivas implementadas para proteger a los residentes. El control del humo y la evacuación rápida han sido factores clave que evitaron que el siniestro tuviera consecuencias más severas. Por el momento, el edificio permanecerá precintado hasta que se realicen todas las inspecciones necesarias y se descarte cualquier riesgo adicional, asegurando así la tranquilidad de la comunidad en Loja.



