La trágica muerte de Dulce Beatriz Candia, una joven de 17 años, ha sacudido a la localidad de Eldorado, en la provincia de Misiones. Tras una exhaustiva autopsia, se determinó que la causa de su fallecimiento fue un homicidio por asfixia mecánica, un hallazgo que ha provocado una ola de conmoción y protestas en la comunidad. El cuerpo de la adolescente fue descubierto el 28 de mayo en una construcción abandonada, luego de dos semanas de búsqueda incesante, lo que ha puesto en evidencia diversos problemas relacionados con la seguridad y la actuación estatal en la región.

El caso, que está bajo la investigación de la Dirección de Homicidios de la Policía de Misiones, ha cobrado mayor relevancia a medida que se han ido conociendo los detalles forenses. Según informaron fuentes cercanas a la investigación, no se encontraron elementos que indiquen cómo se llevó a cabo el crimen, ni objetos relevantes que pudieran haber estado en la escena del delito. Los especialistas están trabajando activamente en la reconstrucción de los hechos que ocurrieron las horas previas al hallazgo del cuerpo y están analizando las evidencias recogidas en el lugar, lo que podría ser clave para esclarecer el caso.

El descubrimiento del cadáver se produjo alrededor de las 19 horas del 28 de mayo, cuando la policía recibió un aviso sobre la presencia de un cuerpo en un terreno en el barrio El Tucán. A su llegada, los efectivos tomaron medidas para preservar la escena y notificaron a la jueza de Instrucción María Laura Rodríguez, quien a su vez coordinó las labores periciales junto a personal de la División Policía Científica y Bomberos Voluntarios de Eldorado, quienes colaboraron en la extracción del cuerpo de la joven.

El informe preliminar del médico forense reveló que el cuerpo de Dulce presentaba un avanzado estado de descomposición, lo que llevó a la magistrada a ordenar su traslado al Cuerpo Médico Forense de Posadas para realizar la autopsia correspondiente. La identificación de la joven se llevó a cabo a través de un reconocimiento fotográfico realizado por un familiar, lo que permitió confirmar que era la adolescente que había sido reportada como desaparecida desde el 17 de mayo, fecha en la cual se había ausentado de su hogar en el barrio Avanti, a escasos metros del lugar donde fue hallada.

La noticia de su muerte ha generado una reacción contundente entre los vecinos de Eldorado, quienes han expresado su indignación ante la falta de respuesta por parte de las autoridades. “Ya habíamos denunciado a Niñez por la situación de estas niñas”, expresó una residente local, que también criticó la falta de difusión en torno a la desaparición de Dulce. “No hubo alerta por su desaparición, lo dejaron pasar como si fuera algo normal”, agregó, reflejando el descontento generalizado en la comunidad respecto a la actuación del estado.

Los reclamos no solo se han centrado en la falta de acción ante la desaparición de Dulce, sino que también han puesto de manifiesto la vulnerabilidad en la que vivía la adolescente. “Ella estaba en la calle a toda hora, y nunca hicieron nada al respecto”, indicó un vecino. A su vez, se denunció la falta de seguridad en la zona, donde se afirmó que la ausencia de iluminación y la presencia de personas con problemas de adicciones han contribuido a un ambiente peligroso. La conmoción provocada por el homicidio de Dulce Beatriz Candia sigue vigente, y la demanda de justicia resuena con fuerza en la comunidad, que exige respuestas claras y efectivas de las autoridades competentes.