El fiscal superior de la Región de Murcia, José Luis Díaz Manzanera, reclamó este viernes la puesta en marcha de un plan especial de seguridad similar al aplicado por el Ministerio del Interior en el Campo de Gibraltar. Según explicó durante la presentación de la Memoria de la Fiscalía correspondiente a 2025, las redes dedicadas al narcotráfico, la trata de seres humanos y la inmigración ilegal se trasladaron hacia la comunidad murciana tras el refuerzo de la presión policial en esa zona de Cádiz.
Díaz Manzanera sostuvo que el desplazamiento de las mafias impactó especialmente en el litoral de la Región de Murcia. En ese marco, pidió equiparar la dotación de la Fiscalía y los efectivos de la Guardia Civil con los de la provincia andaluza, que cuenta con unos 200.000 habitantes menos, pero dispone de 25 fiscales más.
La Memoria también advierte sobre un repunte de la violencia asociado al asentamiento de estas organizaciones criminales. El documento señala un uso cada vez mayor de armas de fuego en los llamados “vuelcos” —robos de droga entre bandas rivales— y en ajustes de cuentas. Además, describe una infraestructura sostenida por plantaciones de marihuana bajo techo, cuyo crecimiento se intensificó durante el último ejercicio, junto con el uso de narcolanchas y el “petaqueo”.
En relación con esta última práctica, la Fiscalía Antidroga instó a la Comunidad Autónoma y a la patronal de estaciones de servicio TNAPA a reforzar las inspecciones para sancionar a las gasolineras vinculadas con el suministro de combustible a las redes delictivas.



